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¿Quiénes
somos?
Cáritas es la Confederación
oficial de las entidades de acción caritativa y social de la Iglesia
católica en España, instituida por la Conferencia Episcopal.
Creada en 1947, Cáritas tiene personalidad jurídica propia,
tanto eclesiástica como civil.
¿Cuáles
son sus objetivos?
Entre sus objetivos fundacionales destacan
la promoción y coordinación de la solidaridad de la comunidad
cristiana y la ayuda a la promoción humana y al desarrollo integral
de la dignidad humana de todas las personas que se encuentran en situación
de precariedad.
La red nacional de Cáritas está
constituida por unas 5.000 Cáritas Parroquiales, 68 Cáritas
Diocesanas y sus correspondientes Cáritas Regionales o Autonómicas.
La acción desarrollada por Cáritas para la erradicación
de la pobreza tiene también una amplia dimensión internacional
que funciona a través de 162 Cáritas nacionales, con presencia
en más de 200 países y territorios, integradas en la Cáritas
Internacional, con sede en Roma.
El compromiso de Cáritas con las
personas excluidas está apoyado por el trabajo gratuito de las
personas voluntarias, que representan más del 90 por ciento de
los recursos humanos de la institución en toda España.
Cáritas tiene una experiencia,
renovada y constante, de trabajo con los pobres y para los pobres. Conoce
sus problemas más frecuentes, la limitación e imperfección
de las leyes sociales que deberían solucionarlos, y las consecuencias
físicas, psíquicas, familiares, morales y humanas de su
situación.
Cáritas se siente obligada a denunciar
estas situaciones de precariedad social, apoyándose en el respeto
debido a la persona y en la fuerza de su propia experiencia, y a hacer
presente en la sociedad lo que la sociedad tiende a olvidar: el mundo
de los pobres y marginados.
El nuevo
Plan Estratégico
A lo largo de los últimos dos
años, Cáritas Española ha estado inmersa en un profundo
proceso interno de reflexión dirigido a adecuar sus respuestas
a la nueva realidad de la exclusión social. Fruto de ese proceso
ha sido el Plan Estratégico de Cáritas Española 2003-09,
elaborado por el conjunto de las Cáritas Diocesanas y Regionales
de España y otros miembros confederados, de manera ampliamente
participativa, bajo los auspicios del Consejo General de Cáritas
Española.
El Plan ha sido aprobado, de manera prácticamente
unánime, por la 57 Asamblea General anual de Cáritas Española
celebrada los días 31 de enero a 2 de febrero del presente año.
IDEAS BÁSICAS DEL PLAN
La identidad cristiana y eclesial de
Cáritas, la reflexión sobre las dimensiones del ministerio
pastoral de la caridad y las funciones permanentes de Cáritas,
han constituido el basamento del Plan Estratégico, instrumento
que permitirá a la Confederación Cáritas Española
enfrentarse con los retos de nuestro tiempo de manera coherente y eficaz.
EJES Y OBJETIVOS DEL PLAN
El Plan señala seis grandes ejes
de la acción de Cáritas, con sus correspondientes objetivos.
Estos ejes y objetivos son:
Primer
eje: los últimos y no atendidos. Se trata de dirigir
nuestra acción prioritariamente a aquellas personas y colectivos
olvidados por todos, que encuentran especiales dificultades para su
integración social.
Objetivo: Que los últimos y no atendidos sean
protagonistas de su proceso integral de desarrollo y que, reconocidos
efectivamente sus derechos, puedan acceder a los recursos sociales y
participar plenamente como ciudadanos.
Segundo
eje: las comunidades cristianas, en cuanto destinatarias del
mensaje de Cáritas de mantener vivo y actuante el compromiso
personal y comunitario con los empobrecidos.
Objetivo: Que las comunidades cristianas sean expresión
de una Iglesia austera, desprendida y solidaria, que profundice en su
opción preferencial por los pobres.
Tercer
eje: la sociedad y los agentes sociales, destinatarios de Cáritas
en la medida en que deseamos profundizar cada vez más en la dimensión
transformadora de nuestra acción, promoviendo un profundo cambio
en los comportamientos personales y en las estructuras sociales.
Objetivo: Que nos impliquemos todos en una transformación
estructural de la sociedad que haga posible un desarrollo sostenible,
participativo, justo y solidario, en el que participen todas las personas
y todos los pueblos.
Cuarto
eje: nuestro modelo de acción social, profundizando
en los rasgos que caracterizan la acción de Cáritas y
su participación específica en la lucha contra la exclusión
y en favor de la liberación de los empobrecidos.
Objetivo: Avanzar en un estilo de trabajo común
y profundizar en la orientación a los últimos y no atendidos,
en la acción integral, la universalidad de la caridad, la denuncia
de las injusticias, la formación mediante procesos educativos
y la colaboración con otras entidades.
Quinto
eje: los sistemas de coordinación, profundizando en
una cultura de confederación, al mismo tiempo que se incentiva
la participación y la colaboración.
Objetivo: Que Cáritas Española sea un
espacio vivo y dinámico, de comunión fraterna, colaboración
y apoyo mutuo.
Sexto
eje: la gestión de la Confederación en cuanto
a planificación, gestión de los recursos humanos y materiales
y relación de la Confederación con el entorno.
Objetivo: Mejorar la gestión, especialmente
en las áreas de planificación, información y recursos
humanos y materiales.
LA VISIÓN Y LA MISIÓN
El Plan denomina como Visión la
síntesis de los objetivos propuestos en la hipótesis más
favorable de que hubiesen sido ya logrados: Es, en suma, el horizonte
de nuestra acción, al que debemos acercarnos lo más posible,
aunque por supuesto no lleguemos a una consecución íntegra
de los objetivos.
Y la Misión es la síntesis
de las estrategias que deberemos llevar a cabo para alcanzar los objetivos,
acercándonos lo más posible a la Visión.
Cada uno de los elementos sucintamente
descritos aparecen ampliamente desarrollados en el Plan Estratégico,
que viene a ser como la carta de navegar que orientará en los próximos
siete años el rumbo de esa armada de paz que es Cáritas
Española. Evidentemente, la explicación detallada del Plan
no tiene cabida en el reducido espacio de un artículo.
Sí señalaremos que el Plan
será desarrollado en sucesivos Planes de Gestión confederales
y que se irán determinando prioridades –ya hay señaladas
cuatro para el primer Plan de Gestión– que respondan a las
más acuciantes exigencias sociales del momento.
Finalmente, la puesta en ejecución
del Plan Estratégico incidirá en el diseño organizativo
del Consejo General de Cáritas Española y de los Servicios
Generales en el sentido de una mayor colaboración de los miembros
confederados entre sí y con los Servicios Generales en el diseño
y ejecución de planes y proyectos, una mayor transversalidad de
los servicios y una eficaz universalización de la acción
sociocaritativa de todos los componentes de la Confederación.
Procedencia
de los recursos económicos
El 70 por ciento de los recursos invertidos
por el conjunto de la red de Cáritas Española en sus acciones
de lucha contra la pobreza y la exclusión social a lo largo del
último ejercicio (2001) proceden de donaciones privadas. Esta proporción
contrasta con el 30 por ciento de los fondos manejados por Cáritas
en ese mismo período cuyo origen está en subvenciones públicas.
En términos contables, de los
164.450.675,66 euros invertidos por la Confederación
de Cáritas Española en el 2001 (un 6 por ciento más
que en el ejercicio anterior), más de 115 millones de euros corresponden
a aportaciones realizadas por donantes privados, mientras que 49 millones
corresponden a fondos públicos.
Destino
de los fondos
El mayor esfuerzo económico realizado
por Cáritas durante el 2001 se ha dirigido al área de cooperación
internacional (véase tabla adjunta), donde el conjunto de la Confederación
ha invertido más de 40 millones de euros. Inmediatamente después
de este apartado figuran los programas para personas mayores (casi 20
millones de euros), las acciones de acogida y asistencia (unos 18 millones),
los programas de empleo y economía social (13 millones), y la atención
a personas sin hogar (por encima de los 12 millones de euros).
En el repertorio de intervenciones desarrolladas
por Cáritas en España –una red integrada por 68 Cáritas
Diocesanas y más de 5.000 Cáritas Parroquiales— figuran
también importantes programas dirigidos a grupos de población
especialmente vulnerables, como son los drogopendientes, los inmigrantes,
las mujeres, la infancia, los jóvenes, los enfermos de sida, las
personas discapacitadas, la comunidad gitana o la población reclusa.
La vasta actividad que lleva a cabo Cáritas incluye, también
aspectos como el desarrollo de las Cáritas Diocesanas y Parroquiales,
las actividades de formación y promoción del voluntariado,
o el trabajo desarrollado en las áreas de investigación
social, documentación, comunicación y publicaciones.
En la gestión de todas estas actividades,
Cáritas solamente ha destinado a gastos de administración
el 5,2 por ciento de sus recursos.
Por Comunidades Autónomas, ha
sido la de Cataluña la que, con más de 19 millones de euros
ha invertido mayor volumen de recursos, seguida de Andalucía (cerca
de 18 millones de euros), Castilla y León (unos 15 millones), Madrid
(casi 14 millones) y el País Vasco (11 millones, aproximadamente).
Más
de 67.000 voluntarios
Junto al apoyo económico de los
donantes y de los organismos públicos, en el trabajo de Cáritas
tienen una importancia decisiva las personas que colaboran en el desarrollo
de todas sus acciones.
Actualmente, en la red estatal de Cáritas
Española trabajan 71.286 personas, de las cuales 67.248 son voluntarios
(el 94,34 %) y 4.038 trabajadores remunerados (5,66 %), esto es, que,
aproximadamente, sólo 6 de cada 100 trabajadores de Cáritas
son asalariados.
Recursos
invertidos por la Confederación de Cáritas Española
en 2001
| PROGRAMA |
RECURSOS (en euros) |
| Cooperación Internacional |
40.014.249,41 |
| Mayores |
19.836.746,62 |
| Acogida y Asistencia |
18.474.108,94 |
| Empleo y Economía Social |
12.787.580,05 |
| Personas sin techo |
12.483.669.59 |
| Administración y cuotas institucionales |
11.482.877,64 |
| Drogodependencias |
5.712.885,58 |
| Inmigrantes |
5.663.167,33 |
| Mujer |
5.193.085,81 |
| Infancia |
5.101.089,27 |
| Familia |
4.835.486,63 |
| Juventud |
4.392.529,64 |
| Sida |
2.995.892,91 |
| Desarrollo Cáritas Diocesanasy Parroquiales |
2.441.113,25 |
| Personas con discapacidad |
2.196.460,66 |
| Comunicación |
1.887.158,75 |
| Otros Programas |
1.844.483,28 |
| Formación |
1.573.311,88 |
| Voluntariado |
1.498.350,07 |
| Publicaciones |
988.923,02 |
| Desarrollo Comunidad Gitana |
963.566,57 |
| Animación Comunitaria Rural |
693.097,55 |
| Reclusos y ex reclusos |
584.325,82 |
| Estudios |
556.168,38 |
| Documentación |
250.347,01 |
| TOTAL |
164.450.657,
66 €
(27.362.290.120 pts.) |
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Recursos
invertidos por Cáritas según Comunidades Autónomas
en 2001
| COMUNIDAD AUTÓNOMA |
RECURSOS (en euros) |
| CATALUÑA |
19.356.264.90 |
| ANDALUCIA |
17.783.778,94 |
| CASTILLA Y LEON |
14.896.794,92 |
| MADRID |
13.907.115,84 |
| PAIS VASCO |
10.814.361,63 |
| COMUNIDAD VALENCIANA |
8.410.427,30 |
| CANARIAS |
7.439.826,84 |
| GALICIA |
7.182.994,69 |
| ARAGON |
5.496.386,57 |
| EXTREMADURA |
5.060.427,20 |
| BALEARES |
4.374.680,16 |
| CASTILLA-LA MANCHA |
4.356.551,12 |
| NAVARRA |
4.317.481,83 |
| ASTURIAS |
3.725.737,00 |
| MURCIA |
2.310.262,50 |
| CANTABRIA |
1.293.312,10 |
| LA RIOJA |
735.919,83 |
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La acción
de Cáritas Española en el ámbito de la cooperación
internacional
Durante el último año la
acción internacional de Cáritas Española ha avanzado
en la continuación de los programas en marcha y en una presencia
activa en las estructuras de coordinación que a nivel europeo e
internacional la red Cáritas ha ido consolidando durante estos
años.
Por áreas geográficas,
la Confederación Cáritas Española ha centrado sus
acciones de cooperación internacional en 69 territorios:
Grandes Lagos: 3 países
(Ruanda, Burundi, R.D. Congo).
Mona: (Medio Oriente
y Norte de Africa): 14 territorios (Marruecos, Sahara, Mauritania, Egipto,
Túnez, Líbano, Irán, Irak, Palestina, Djibouti,
Somalia, Argelia, Turquía, Chad).
América del Sur:
9 países (Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela, Bolivia,
Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay).América Central y Caribe:
9 países (Nicaragua, Guatemala, Honduras, El Salvador, México,
Panamá, República Dominicana, Cuba, Haití).
Europa del Este: 7
territorios (Kosovo, Albania, Armenia, Georgia, Serbia, Montenegro,
Polonia).
Asia: 11 países
(India, Pakistán, Afganistán, Filipinas, Timor Oriental,
Sri Lanka, Camboya, Vietnam, Corea del Norte, Rusia Asiática,
Bangladesh).
Africa: 16 países
(Etiopía, Kenia, Angola, Sudán, Mozambique, Tanzania,
Eritrea, Guinea Conakri, Swaziland, Costa de Marfil, Burkina Faso, Camerún,
Guinea Ecuatorial, Togo, Zimbabwe, Zambia).
Líneas
de actuación
Entendemos que desde un enfoque estratégico toda acción
debe enmarcarse en un proceso integral, para nuestras distintas acciones
y para los distintos países y áreas geográficas.
No nos hemos querido limitar por tanto a acciones puntuales en países,
y en este sentido, nuestra actividad ha ido encaminada a un enfoque
que va más allá de un país concreto.
Por lo que se refiere a los Planes
Globales de rehabilitación tras la emergencia en marcha, se ha
continuado participado en los siguientes como Agencia de Enlace, es
decir, como agente canalizador y de apoyo de la ayuda internacional
de la red Cáritas (Nacional e Internacional):
América Central y Caribe: Guatemala
y Honduras dentro del Plan Global de reconstrucción Post-Mitch
y República Dominicana, dentro del Plan Global de Reconstrucción
Post-George.
América del Sur: Venezuela.
África: Mozambique y Bukavu.
Y se ha continuado colaborado con otras
agencias de enlace:
Nicaragua y El Salvador, dentro del
Plan Global de Reconstrucción Post- Mitch
En todo momento hemos tenido presente el objetivo aplicable a nuestros
programas de Contribuir a erradicar las causas y efectos de la pobreza,
desde un enfoque de desarrollo humano y sostenible, basado en la defensa
y promoción de los derechos humanos.
Hemos trabajado intentando la integración
de tres ejes transversales que dan entidad a todas nuestras intervenciones:
Lucha contra la pobreza; equidad de género y medio ambiente.
Hemos realizado desde actividades dirigidas
específicamente a mejorar de forma más equitativa el acceso
a recursos sociales y económicos para los sectores de población
más desfavorecidos, hasta actividades consecuentes con la conservación
y al adecuado uso de los recursos naturales comunitarios, incluyendo
argumentos de equidad de género en todos nuestros programas,
e incluso previendo algunas intervenciones pensadas por y para colectivos
de mujeres.
Entendiendo el desarrollo como la participación,
contribución y el disfrute en la vida social, cultural, económica
y política ,por todos los sectores de población y respondiendo
a nuestros principios de identidad, hemos seleccionado para todas nuestras
actividades a colectivos claramente empobrecidos, que viven situaciones
de enorme vulnerabilidad social, económica y medioambiental.
La debilidad institucional y la falta de articulación social
son problemas fundamentales que impiden la mejora de las condiciones
de vida de las poblaciones empobrecidas. Las dinámicas de exclusión
actúan con mucha más eficacia sobre los individuos aislados
que sobre grupos organizados, capaces de elaborar diagnósticos
sobre su situación y de proponer alternativas en consecuencia.
Los habitantes de las comunidades comparten además de los problemas,
la potencialidad para agruparse y comprender colectivamente cuáles
son las verdaderas causas de su situación. Así, pueden
formarse, agruparse y trabajar tanto en la defensa de sus derechos como
en la demanda de soluciones colectivas incorporando un carácter
social.
Por ello hemos trabajado como promotores
de organizaciones y articulaciones de grupos de la sociedad civil, que
puedan realizar propuestas y gestionar soluciones para sus comunidades,
influyendo además en algunas de las políticas nacionales
que más afecten a sus intereses.
La exclusión social es uno de los elementos más característicos
de la situación actual en muchos países de América
Latina, África , Asia y Europa del Este. Cada vez son más
numerosos los grupos sociales que son excluidos de la participación
en aspectos de la vida considerados fundamentales ante la carencia de
oportunidades para acceder a los recursos financieros, productivos,
o empleo remunerado estable.
Por esta razón consideramos
que debe ser un objetivo prioritario de nuestro trabajo contribuir a
establecer mecanismos e instrumentos que faciliten la inclusión
de estos grupos más empobrecidos, a través de un acceso
equitativo a recursos y oportunidades: Seguridad alimentaria; recursos
productivos; comercialización; microempresas y créditos.
Es preciso, además, hacerlo
en términos de equidad para fomentar la construcción de
unas relaciones económicas basadas en la solidaridad, que precisa
de respuestas distintas a las tradicionales que ofrece el mercado y
que perpetúa las condiciones de pobreza de ciertos sectores de
la población.
El acceso a la educación y la salud es también un derecho
básico, que debe estar al alcance de todas las personas. En este
sentido, hemos considerado la educación como un elemento a tener
en cuenta a la hora de definir nuestros objetivos de acción en
determinados países de Africa, en concreto Mozambique, donde
el índice de analfabetismo de la provincia de Cabo Delgado, en
la que estamos trabajando, es del 75% de la población.
Garantizar que todas las personas puedan
acceder a un sistema educativo digno implica mejorar las condiciones
de infraestructura, capacitación del personal docente y la implantación
de técnicas pedagógicas coherentes con las características
y peculiaridades de la zona.
En los últimos tiempos hemos apreciado con claridad cómo
la vulnerabilidad ambiental de los sectores de población más
empobrecida ha causado numerosas desgracias. El mal manejo de los recursos
naturales, el desprecio por la conservación adecuada de las cuencas
fluviales, la expoliación indiscriminada de masas arbóreas
y el avance de la frontera agrícola causado por la falta de alternativas,
han generado un mapa de enorme vulnerabilidad que progresivamente incrementa
los riesgos para las poblaciones más desprotegidas. Además,
la carencia de instituciones eficaces dedicadas a la conservación
y al control de las prácticas dañinas, condena a las comunidades
a precisar respuestas muy locales desde su capacidad de trabajar en
conservación y de incidir en las políticas medioambientales
de sus países. Los recursos naturales difícilmente pueden
circunscribirse a un solo país, dado que varios comparten ríos,
placas oceánicas, bosques, reservas, etc...
Por ello, ha sido nuestro propósito
acompañar a las comunidades decididas a iniciar procesos de reducción
de la vulnerabilidad ambiental que les amenazan, para lo que se han
propuesto sistemas de autogestión de sus recursos naturales comunitarios
y actividades de incidencia política.
Otro de los ejes fundamentales de nuestro trabajo ha sido el acompañamiento
a todas aquellas propuestas y alternativas generadas desde la sociedad
civil a favor de una cultura de paz, no violencia y defensa de los Derechos
Humanos.
Asimismo, es fundamental difundir y
dar a conocer las violaciones de los Derechos Humanos (DH) y del Derecho
Internacional Humanitario (DIH) que se están produciendo de manera
sistemática en muchos países, como mecanismo de sensibilización.
Consideramos que acompañando los procesos en países de
América Latina, Africa Asia y Europa del Este, la educación
para el desarrollo y la sensibilización debe ser una prioridad
estratégica y un eje transversal en todas nuestras acciones.
Esto nos debe llevar a un análisis
permanente de la realidad social de los países en los que estamos
presentes, así como a una denuncia de las situaciones de inequidad
y exclusión social.
Se trata, como comentábamos
en el inicio, de entender nuestro trabajo desde un enfoque integral,
y una prolongación de las acciones en los distintos países,
dando a conocer las causas estructurales de la pobreza y la vulnerabilidad
social, económica y ecológica de amplios sectores de la
población. Pretendemos trabajar desde la sensibilización
y la educación a la presión e incidencia política
para conseguir compromisos en la defensa y promoción de unas
relaciones más justas y equitativas.
Para ello es imprescindible promocionar
y animar la constitución de colectivos y personas críticas,
activas y creativas, dispuestas a poner en marcha cambios profundos
que impliquen a la ciudadanía y a las instituciones públicas.
Por lo tanto, nuestras acciones han ido dirigidas a cuatro líneas
fundamentales: Análisis de la realidad, denuncia social, promoción
de espacios de encuentro, participación y debate y elaboración
de propuestas alternativas a los mecanismos excluyentes y generadores
de injusticia.
Los sectores de actuación de nuestros proyectos se han concentrado
en campos como: Salud, nutrición, producción agropecuaria,
generación de ingresos/microempresas, educación / formación,
fortalecimiento institucional, atención social, vivienda, medio
ambiente y otros.
Los recursos invertidos durante el año 2001 se distribuyeron
de la siguiente manera:
| Gestión |
2.044.961.25 euros |
| Actividades de Formación y Sensibilización |
321.661.22 euros |
| Ayuda de Emergencia |
5.582.051.18 euros |
| Proyectos de Desarrollo |
32.202.400.30 euros |
| TOTAL |
40.151.073.95
euros |
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La ejecución de los programas de cooperación se ha realizado
conjuntamente con: Las Cáritas del Sur, congregaciones religiosas,
ONGD locales y en consorcio con otras ONGD españolas.
Nuestro compromiso sigue siendo el
de lograr una coordinación de los agentes locales para que las
acciones sean dirigidas desde las Cáritas del Sur.
La Coordinación nacional e internacional
se ha realizado desde los espacios de participación en que nuestra
Confederación ha estado presente:
En España: Coordinadoras Regionales
y estatal de ONGD´s (Grupos de trabajo, encuentros).
En el resto del mundo: Cáritas
Europa (Comisiones de desarrollo, emergencias, encuentros), en Cáritas
Internationalis (Reuniones de Coordinación, encuentros regionales
y zonales).
Nuestro trabajo no hubiese sido posible
sin un trabajo coordinado y apoyado por los miembros de nuestra Confederación
Internacional donde hemos defendido el trabajo de una Cooperación
Fraterna entre todos.
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