Agradezco la invitación que se me hicieron para estar en este Congreso Nacional de Misiones en Burgos-España. No estoy aquí como arzobispo y casi que tampoco como misionólogo. Estoy aquí como fotógrafo. En efecto la invitación inicial que se me hizo se podía leer de esta manera: Preséntenos una fotografía actual de la situación de la misión ad gentes en la iglesia donde aparezcan los desafíos actuales a los que está respondiendo. Presentar esta fotografía es mi propósito.
Una fotografía requiere primero saber qué se debe fotografiar; segundo desde cuál ángulo se quiere hacer la fotografía y tercero sobre cuál contexto aparecerá lo fotografiado pues muchas veces el contexto es decisivo. Queremos fotografiar la misión ad gentes, desde el ángulo de sus grandes objetivos para poder presentar sus logros o fracasos, sus procesos y productos y dentro de un contexto problemático y desafiante actual.
2.
LA MISION AD GENTES
Empiezo refiriéndome a la misión ad gentes. Los invito a considerar brevemente una escena. Jesús dice a sus discípulos: “Vamos a la otra orilla”. Fue en aquella ocasión en que se desató una tormenta. Pensemos en las dos orillas: Una es la orilla conocida, la orilla de la propia cultura, religión y ambiente. La orilla de los amigos, familiares y compañeros. La otra es la orilla del mundo pagano, la orilla por tanto donde abundan los cerdos, la orilla desconocida, la orilla de otra lengua, cultura, religión y ambiente.(Ver Mc 4,35). Y sin embargo, Jesús desafía a sus discípulos: Vamos a la otra orilla. Aquí está en síntesis la misión ad gentes. Movimiento hacia la otra orilla.
Según lo anterior quisiera describir la misión ad gentes como “movimiento de amor, impulsado por el Espíritu, más allá de las fronteras de la fe”.
Es movimiento que continúa en nuestra historia el movimiento del Hijo enviado por el Padre con la fuerza del Espíritu Santo.
Es movimiento de amor y por tanto no de poder, no de conquista, no de turismo, no de negocios.
Impulsado por el Espíritu porque El es el agente principal de la misión, de una misión que es siempre Misión de Dios, y de la cual somos todos instrumentos.
Más allá de las fronteras. Usualmente las fronteras cierran, ponen límites señalan identidades y frente a la frontera se podría tener la tentación de frenarse. [1] La misión no se frena ante las fronteras de fe y de vida.
Fronteras de la fe. Me refiero a la fe explícita en su doble vertiente de encuentro personal con Cristo y aceptación de su mensaje y su doctrina. La razón de ser de la misión no es sembrar una fe implícita porque no sabemos qué tanto ella esté presente. Es hacer pública y comunitaria la fe de un pueblo (Ochlos) que pasa de ser simple Ethnos, esto es, unido todo él por una o varias culturas, a ser Laos, pueblo de Dios que, unido en la fe, alaba a su Señor y crece en todas sus dimensiones.
La frontera es importante para discernir a dónde el Espíritu nos conduce como testigos.
3.
EL ENFOQUE
El ángulo desde el cual
miramos la realidad de la misión ad gentes hoy es el de sus
objetivos, esas conquistas que desea conseguir, aquello por
lo cual trabaja. Al fin de cuentas el árbol se conoce por
sus frutos. Los objetivos de la misión ad gentes son tres:
Promoción de los valores del reino, primera evangelización
y formación inicial de las comunidades cristianas. Pero Añado
un cuarto objetivo como es la formación al sentido misionero
de cada cristiano y de cada iglesia local. Los tres primeros
están supeditados a este cuarto objetivo.
Al mirar cada una de las
realidades misioneras de hoy nos preguntamos qué tanto se
han movido en la dirección de estos objetivos que constituyen
como ese norte del movimiento de amor más allá de las fronteras
de la fe.
4.
EL CONTEXTO
Cuenta el explorador del Polo, Perry, que en su viaje polar avanzó todo un día en dirección norte haciendo galopar valientemente los perros de su trineo. Llegada la noche, quiso verificar la altura a que se hallaba y con gran sorpresa notó que se encontraba mucho más al sur que de mañana. Durante todo el día se había afanado moviéndose velozmente hacia el norte sobre un inmenso témpano que una poderosa corriente oceánica arrastraba hacia el sur.
La frustración de Perry se debió a no haber tomado en cuenta el contexto sobre el que se movía. Y aunque el movimiento era veloz hacia adelante, bien poco le sirvió porque el otro movimiento hacia atrás era más poderoso.
Movimiento y contexto son dos elementos que deben ser considerados a la par. Y eso es cuanto pretendo hacer al hablar de un movimiento maravilloso como es la misión ad gentes y que en ocasiones es exitosa pero en otras genera frustración por no haberse considerado el contexto en que se mueve.
El contexto en que tiene lugar este movimiento llamado Misión ad Gentes es muy variado y está definido por cuatro palabras: Fuerzas absolutizadas, Areópagos, Territorio, Potencial cristiano.
A estas cuatro desafíos responden cuatro formas de misión: La misión alternativa, la misión global, la misión territorial y la misión concientizadora.
El siguiente cuadro nos ofrece algunos de los elementos evocados por estas cuatro palabras:
FUERZAS ABSOLUTIZADAS PODER (LEY) DINERO NÚMERO CASO O FORTUNA RAZA SUJETO | AREÓPAGOS GLOBALIZACIÓN URBANIZACIÓN MEDIOS DE COMUNICACIÓN JUSTICIA Y PAZ ECOLOGÍA BÚSQUEDA DE SENTIDO CULTURA CIENCIA GENERO | TERRITORIOS DIOCESIS ASIA AFRICA AMERICA EUROPA OCEANÍA | POTENCIAL CRISTIANO ANIMACIÓN MISIONERA, COMO CONVERSIÓN DE: INDIFERENCIA A ADMIRACIÓN DISCÍPULO PRIVADO A APÓSTOL ENVIADO DE SER POSTPASCUAL A SER PENTECOSTAL DE LUGAR A ÁMBITO DE HINCHA A JUGADOR ACTIVO. |
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Una explicación de estas cuatro palabras que expresan elementos del contexto, es necesaria.
5.LAS FUERZAS ABSOLUTIZADAS
Un río contaminado es una desgracia para todos pero en primer lugar para los peces que lo habitan. Si la acción misionera se pudiese pensar como sacar esos pecesitos y colocarlos en acuarios de agua muy limpia y pura, parecería una gran tarea pero en cierta forma inútil. Lo importante es enfrentar la contaminación del río para que sea de nuevo benéfico para sus habitantes.
Espero que esta imagen ayude a entender algo de este gran desafío misionero que va más allá del anuncio del evangelio a las personas y a los pueblos.
Cuando hablo de fuerzas absolutizadas me refiero a ciertas realidades que hemos arrinconado rápidamente por declararlas como pertenecientes a mundos míticos superados y trasnochados [2] . [3] . Sin embargo, de ellas habla continuamente el Nuevo Testamento desde los Evangelios hasta Pablo con un lenguaje muy ajeno a nuestra manera de expresarnos. Las he llamado fuerzas [4] absolutizadas. Se llaman fuerzas porque tienen poder y absolutizadas porque se declaran absolutas y casi divinas y por lo mismo son bastante negativas. Estas fuerzas en las cartas paulinas se les da el nombre de Principados y Potestades. En la carta a los Efesios, Pablo habla de una lucha que “no es contra carne y sangre, esto es contra las personas, sino contra los principados, contra las potestades, contra los dominadores de este mundo tenebroso, contra los espíritus del mal que están en las alturas” (Ef 6, 12)
Pablo habla de poderes negativos y cuando dice que están en las alturas no es que vuelen sobre nuestras cabezas sino algo más concreto aún:
Estos poderes y principados no existen como realidades separadas de las instituciones humanas sino están encarnadas en ellas. Claro está que tienen su origen en el pecado de personas concretas, como anotaba Juan Pablo II en la Sollicitudo rei Socialis, pero esos pecados han trascendido a las personas y a los tiempos y se han apoderado de estructuras e instituciones a las que han contaminado. Y se llega entonces a descubrir que estas realidades ya no se identifican con los individuos particulares sino que están encima, detrás y dentro de los mismos para actuar por medio de ellos. Hay un espíritu que se ha encarnado en la institución, en la estructura y que los agarra a todos y los arrastra hacia una forma negativa de acción. Este poder maligno, como dije, no existe como realidad separada de las instituciones humanas sino encarnado en ellas como la contaminación del río no existe separada de éste sino metida en el mismo y alterando la vida y relaciones de los peces. A veces las personas metidas en esas estructuras malignas no logran discernir la situación, no se dan cuenta de lo negativo de su actuar. Veamos algunos ejemplos de estos ríos contaminados o sea de esas fuerzas absolutizadas.
FUERZAS ABSOLUTIZADAS PODER. 1. Los regímenes que eliminan la vida para aumentar el poder y acabar con la oposición. 2. Los movimientos de terror y de violencia para quienes la vida de los seres humanos no es sino un medio para los propios fines. 3. Los grupos de odio de inspiración nazista muy en boga ahora en los Estados Unidos y otros países. TENER 1. El capitalismo salvaje cuya finalidad es el aumento de producción y de bienes sin sensibilidad por la vida de los pueblos pobres. 2. El narcotráfico internacional para el que la vida de los demás es solo un medio de enriquecimiento. 3. El trafico internacional de armas que vive de los conflictos nacionales e internacionales. 4. El tráfico internacional de seres humanos, trata de blancas y de niños. RAZA 1. La limpieza étnica muy en boga donde hay luchas nacionales o luchas tribales o donde se quiere eliminar a algún grupo. 2. El racismo vivido en muchos países y en unos cuantos ya superado. 3. Los procesos de eliminación de pueblos enteros, como las minorías indígenas, con el dilema de que o se asimilan a nuestro modo de ser o se acaban. SUJETO 1. La ideología indiferentista que prescinde totalmente de la trascendencia y eleva a cada ser humano a autor individual de su propio punto de llegada. |
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Uno de esos ríos contaminados es el poder cuando se convierte en leyes que esclavizan a través de los dominadores de este mundo (1 Cor 2). Se vuelve demoníaco, tirano, opresor. El caso es que se ha absolutizado y ha usurpado el lugar que solo a Dios le pertenece. El poder se daña y causa estragos, sufrimiento y muerte. Se traduce en regímenes crueles, en luchas étnicas, en situaciones de opresión y de guerra.
Un segundo río contaminado es el dinero o la ganancia del mismo a cualquier costo. Tan necesario como es, se puede volver un ídolo, un poder absolutizado al que todo se debe sacrificar y al cual hay que adorar. Por eso Marx hablaba del fetichismo hacia el dinero. La lucha para que el dinero deje de ser un ídolo al que todo se inmola, no es lucha contra los seres humanos sino contra esa contaminación, contra esa fuerza que domina sus acciones. El narcotráfico internacional es el más dramático ejemplo del tener absolutizado. Le sigue todo el capitalismo salvaje y el comercio internacional de armas.
Otro río contaminado es el número. Habiendo fascinado a tantas escuelas, el número se absolutizó, se consideró un poder absoluto así que todo lo que no pudiera expresarse con números quedaba descalificado, sin valor. Hoy se reacciona con fuerza ante ese reduccionismo.
Un cuarto río contaminado es el caso o la fortuna. Según el liberalismo salvaje, es el caso quien rige el universo. Es la mano invisible de que hablaba Adam Smith. No hay culpables de la justicia o de la injusticia porque eso no depende de las personas sino depende del caso.
Un quinto río contaminado es la raza. Tan importante como es en la vida humana, en la supervivencia y estructuración de las comunidades, sin embargo, también se puede contaminar. Penetrada por el poder maligno se transforma en racismo, en apartheid, algo que va más allá de las personas, sean los colonos blancos o los pueblos negros unos y otros a su modo piadosos y devotos.
Un último río contaminado es el sujeto mismo que se ha colocado como norma suprema y como dios de sí mismo y ha generado el subjetivismo desbocado que vivimos en la actualidad.
Estos son algunos ejemplos de ríos contaminados. Hay tantos otros. Pero su importancia está en que mientras queremos salvar a los pecesitos, ellos destruyen el contexto. Mientras queremos avanzar hacia el norte, ellos nos arrastran hacia el sur para evocar otra vez la figura de Perry y su viaje polar en trineo hacia el norte sobre el témpano de hielo que se movía hacia el sur.
Estamos frente a enormes desafíos misioneros que van más allá de los desafíos territoriales. Es la misión alternativa, que desea colocar los valores del Reino allí donde imperan los antivalores para que estas realidades vuelvan a ocupar su lugar y dejen de ser realidades absolutizadas, esclavizantes, tiranas.
La
misión ad gentes está llamada a tener un alto grado de discernimiento
para entender estas realidades absolutizadas fuera de la iglesia
y a veces en la iglesia misma y poder penetrar en esas realidades
con la fuerza del Evangelio en una misión de liberación.
6.
LOS AREOPAGOS
El tercer elemento del
contexto son los areópagos. A ellos se refiere Juan Pablo
II en la Redemptoris Missio y se constituyen en una “nueva”
frontera de la misión ad Gentes. De todos estos areópagos
se puede decir cuanto decía Juan Pablo II de uno de ellos
como es la globalización:
“Esta –ha repetido en esencia Juan Pablo II varios veces- no es en sí ni buena ni mala pero será lo que quieren hacer de ella los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Se trata de un instrumento, un proceso, no una política. Lo importante es que sea usada con equidad y en forma ética. [8]
Eso son los areópagos. Se parecen a ese pájaro en manos del campesino y que preguntaba al sabio maestro para ponerlo a prueba: ¿El pájarito está vivo o está muerto? Si decía que estaba vivo, el campesino lo apretaba un poco y lo presentaba muerto. Si decía que estaba muerto, abría la mano para que saliera volando. Pero el sabio contesto: Ese pajarito es lo que tú quieras, si lo quieres vivo está vivo, si lo quieres muerto, está muerto. Así son los areópagos, dependen de lo que hagamos de ellos. Y precisamente en este romper las fronteras de los areópagos para que ellos se pongan al servicio del Reino que es bien y vida y no del mal y de la muerte, tenemos como grandes rivales a los principados y potestades. Nuestras grandes rivales no son las otras religiones, son las fuerzas absolutizadas que generan el mal, las fuerzas del antireino. Las otras religiones también luchan contra estas fuerzas del mal. [9]
Los areópagos están ahí y depende de nosotros y de nuestras alianzas que se conviertan en fuerzas del mal o en fuerzas del Reino de Dios. De allí la urgencia de que la misión ad gentes asuma su compromiso en relación con ellos. Juan Pablo II lo advierte cuando dice: “Existen otros muchos areópagos del mundo moderno hacia los cuales debe orientarse la actividad misionera de la iglesia” [10]
Saquemos de nuestra actividad misionera a los areópagos y descubriremos con tristeza, como Perry, que cuando nos movemos con fuerza hacia el norte, estamos más al sur que al comienzo del viaje.
| LOS NUEVOS AREÓPAGOS Se trata de los centros generadores o difusores de cultura. Los medios de comunicación que van transformando a la humanidad en habitantes de una aldea global. Los derechos humanos sin excepción. La promoción de la mujer y del niño, en muchas culturas descuidados. La salvaguarda de la creación. El mundo de la investigación científica especialmente en el campo de la vida que requiere la bioética. Las relaciones internacionales en especial la globalización. El compromiso por la paz, el desarrollo y liberación de los pueblos. La búsqueda de sentido muchas veces al margen de Cristo y en el contexto de un consumismo sino horizontes o de ideologías que no satisfacen. Dentro del mismo también se encuadra el retorno a lo religioso muchas veces con expresiones subjetivas o fundamentalistas.
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7. EL TERRITORIO: LA REALIDAD
MISIONERA EN LOS CINCO CONTINENTES.
Un tercer elemento del contexto es el territorio. La importancia del territorio lo podemos captar a partir de una simple pregunta a cada una de las diócesis de ustedes: ¿Por qué la diócesis se identifica con un territorio? Porque su acción debe llegar a todos los habitantes de ese territorio y no solo al 10% (cifra arbitraria) que son los cristianos católicos que mantienen ocupados a los agentes de pastoral. Su acción debe llegar también a los cristianos no católicos con quienes compartimos la misma fe pero diversa teología, a través de la acción ecuménica; a los miembros de otras tradiciones religiosas diferentes de la nuestra a través del diálogo interreligioso y a los hombres de buena voluntad a través del contacto humano y de tantos otros caminos que hacen parte de la misión ad gentes. Ninguna diócesis es pura comunidad cristiana unida en la fe. Las fronteras que dividen la fe y la no fe pasan por el territorio como pasan también por el propio corazón. [11] De allí que los términos espaciales que identifican a la misión ad gentes como misión ad intra y misión ad extra se aplican al propio territorio. Toda diócesis, fuera de ser plataforma de acción pastoral donde se mantiene el fuego de la fe, es también territorio de misión donde se busca encender ese fuego de la fe por primera vez y desde donde son enviados misioneros a ayudar en otras diócesis en la misma tarea misionera ad gentes.
Volvamos al tercero de los cuadros que sintetizan esta exposición y que se refiere a los territorios. Allí aparecen los cinco continentes todos ellos con situaciones misioneras desafiantes. Los grandes artistas a veces con solo dos líneas expresan el cuerpo y hasta el alma de una persona. Yo he optado por usar no líneas sino unas pocas palabras para sintetizar los desafíos, las aspiraciones y urgencias de la misión en cada continente. Ustedes pueden añadir más palabras con base en el conocimiento que tengan de la misión hoy.
| ASIA | AFRICA | EUROPA | AMERICA | OCEANÍA | | ASIANIDAD AUTONO-MÍA PRESENCIA PÚBLICA DIALOGO ARMONÍA SENDERO | AFRICANIZA-CIÓN CRECIMIENTO DEMOCRACIA RECONCILIACIÓN APERTURA | LEVADURA INCULTURA-CIÓN ADMIRACIÓN VENERACIÓN INTERCULTURALIDAD FRATERNIDAD | AMERICA MEMORIA CREATIVA KÉRYGMA CALIDAD MINORÍAS EMIGRACIONES | RECIPROCI-DAD DISCERNIMIENTO DERECHOS HUMANOS ECOLOGIA |
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8. ASIA
Con excepción de las Filipinas, se pueden distinguir en Asia tres zonas o grupos culturales: El grupo indiano (India, Sri Lanka, Myanmar, Tailandia); el grupo confuciano (China, Vietnam, Laos, Camboya); el grupo islámico (Medio oriente, Afganistán, los estados independientes de la exUnión Soviética, Pakistán, India del norte, Bangladesh, Malasia, Indonesia y las Filipinas meridionales). [12]
Desde el punto de vista de la geografía eclesiástica, Asia se divide en cuatro regiones: Asia del sudoeste, cuna del cristianismo, judaismo e islamismo( Chipre, Irak, Israel, Jordania, Líbano, palestina, etc) [13] . Asia del sur, cuna del budismo y del hinduismo: (Bangladesh, India, Pakistán, Sri Lanka, etc). Asia del este, cuna del confucionismo, taoismo y shintoismo (China, Taiwan, Corea, Japón, etc.) Asia del sudeste (Myanmar, Filipinas, Laos, Malesia, Indonesia, Singapur, Tailandia, Vietnam, etc) [14]
“Exceptuando las Filipinas con el 87% de católicos, los cristianos católicos, ortodoxos y protestantes no son sino pequeñas minorías en el inmenso continente asiático: Minorías más fuertes en Corea (25% en Corea del sur, de los cuales el 6% son católicos), en Vietnam (8% de católicos), en Indonesia (8% con el 3% de católicos), en Sri lanka (8%), en Malasia 7% con el 3% de católicos), minorías ínfimas en China (2% en el continente, 4% en Taiwan), en Japón (1,4% de los que el 0.34% son católicos), en India (1,9%), en Pakistán (1,7%). Es verdad que estas minorías son por lo general muy vivas, con un crecimiento relativamente rápido y con frecuencia influyentes.” [15]
Las actuales estadísticas hablan de 327.249.000 cristianos en Asia incluidos católicos y protestantes. [16] Los católicos son la tercera parte.
Todos estos datos sobre el continente más poblado del mundo, nos hacen ver el gran significado que este continente tiene para la misión ad gentes como justamente lo anotaba Juan Pablo II en la R.M.
ASIANIDAD
Parece que en Asia se ha trabajado muchísimo por el primer objetivo de la misión ad gentes: La promoción de los valores del reino de Dios pero poco se ha logrado en el pasar al siguiente objetivo de la evangelización y todavía menos en el logro del tercer objetivo: la formación inicial de las comunidades cristianas. Pareciera que un muro se levantara entre ese primer objetivo y los otros dos. ¿Cuál puede ser ese muro? Para responder lo mejor es escuchar a los mismos asiáticos:
“Hablando de la iglesia en Corea, Sor Kim, religiosa coreana observa que las lecciones de Mateo Ricci y de Roberto de Nobili todavía no han sido aprendidas. Las iglesias en Asia se ven como sembrados extranjeros que dependen de centros de poder que están afuera política, financiera, ideológica y culturalmente. [17]
Por este motivo, los Obispos de Asia saben que su compromiso es dar al cristianismo una cara asiática para que entre en sintonía con la asianidad:
“Estamos comprometidos con el surgir de la Asianidad de la iglesia en Asia. Esto significa que la iglesia debe ser una encarnación de la visión y valores de la vida de Asia especialmente interioridad, armonía, un acercamiento global e incluyente a toda área de la vida”. [18]
El problema que vive el cristianismo en Asia como es el tener un rostro extranjero ya es de por sí grave y sin embargo se complica cuando ese rostro es visto no como el de un simple extranjero sino como el de un colonizador.
“La fe cristiana está asociada en la mente de los asiáticos con el colonialismo. Cuando las personas se convierten al cristianismo son consideradas como traidores de su propia cultura y de su ciudadanía. El cristianismo lleva consigo el estigma de ser una religión occidental que llegó con los colonialistas y se debe marchar con los colonialistas.” [19]
Otro aspecto del muro que se interpone es sencillamente que la herencia religiosa de los asiáticos es tan profunda que a la gente le cuesta mucho trabajo cambiarla por la fe cristiana. Esto vale especialmente para los seguidores de las grandes religiones. Es diferente la situación en las religiones tribales donde las raíces no son tan profundas. En términos concretos eso quiere decir que mientras los pueblos animistas de la India del Norte, los Nagaland tiene una población cristiana que llega al 70%, los pueblos del vecino Bangladesh tienen una población cristiana del 0.5%.
Otro aspecto del muro es que si por una parte la profundidad religiosa es tan significativa, no impide que se viva, especialmente en el hinduismo, con una mentalidad ecléctica que considera todas las ideas buenas, todo tipo de fe verdadera aunque la diferencia esté en los nombres. Por eso, hay tanta gente que escucha entusiasmada el Evangelio pero no da un paso más para recibir a Jesucristo como Dios y Señor.
“De los pasos significativos para borrar el rostro de extranjería en Asia, uno muy importante fue la aplicación del decreto “Plane compertum est” al Vietnam en tiempos de Pablo VI en 1965 con el cual se autorizaba el culto de los antepasados en las familias de los cristianos convertidos. Finalmente se quitó la interdicción del deber sagrado de la piedad filial, interdicción que duraba desde hace cuatro siglos. La iglesia empezó a restituir a las familias confucianas los hijos “perdidos” después de tantos conflictos familiares, políticos y sociales y después de tantos mártires”. [20]
En el Japón, “la negativa de algunos cristianos a participar en las ceremonias Shinto según las órdenes del Estado, era castigada como alta traición. En esta situación, la congregación romana de propaganda Fide en 1936 publicó una instrucción en la que consentía que los católicos de Japón participaran en las ceremonias estatales del templo Shinto y ello sobre la base de una declaración del régimen japonés según la cual tales ceremonias no eran manifestaciones religiosas sino tenían solamente un carácter patriótico” [21]
Según Pieris, “El mecanismo comprometido en el rechazo de Cristo en Asia se podría llamar, casi chistosamente, la teoría de la expansión religiosa a modo de helicóptero. Esa teoría se basa en algunas observaciones históricas [22] que en síntesis dicen que las religiones metacósmicas son como helicópteros y las religiones cósmicas son plataformas de aterrizaje. Donde ha aterrizado un helicóptero no puede aterrizar otro y por eso donde hay una de las grandes religiones metacósmicas no puede llegar otra. [23]
Es un pronóstico pesimista pero que se debe tomar en consideración desde el punto de vista antropológico para ser conscientes de las dificultades, no para desistir del anuncio de Cristo.
El Padre Manna, recientemente beatificado, en su tiempo hacía otras observaciones que también ayudan a entender el porqué aún es tan incipiente el cristianismo en Asia y se percibe con rostro extranjero:
“Si los intereses de un Instituto o de una Orden prevalecen sobre los intereses de la Iglesia, si prevalecen los intereses nacionalistas o de finanzas, la misión se vuelve un fin en sí misma y el Reino de Dios no se establece. Eso fue lo que sucedió.Un chino ha dicho que China no es territorio de las misiones sino de las congregaciones” [24]
Todos estos datos son explicaciones obvias del por qué los Obispos de Asia han asumido el gran desafío misionero de la Asianidad.
AUTONOMIA
Como lógica consecuencia del primer desafío misionero, aparece el segundo, la autonomía.
Durante el Sínodo de Asia hubo algunas voces suaves que clamaron por una justa autonomía de las iglesias locales en Asia. La razón de esta solicitud es que la misión de la iglesia en Asia es percibida por muchos como algo organizado, dirigido y financiado desde fuera”. [25]
Esta dimensión de la autonomía querían apreciarla mejor en el documento Ecclesia in Asia.
“La reacción de los teólogos de algunos países como India, Vietnam y Japón al documento Ecclesia in Asia fue negativa….Consideran que las intervenciones de muchos Obispos en el Sínodo a favor de una cierta legítima autonomía en lo que se refiere a la inculturación de la liturgia, de la fe y su proclamación , fueron eliminados del proceso verbal sinodal. Sostienen que las peticiones unánimes de las iglesias orientales en Asia para una mayor autonomía y libertad de acción en la evangelización y en el crear estructuras eclesiásticas y misioneras fueron reducidas a muy poca cosa” [26]
El término autonomía adquiere un especial dramatismo cuando se considera en el contexto de China. La iglesia católica está divida precisamente debido a este concepto de la autonomía. Por una parte está la Iglesia reconocida por el gobierno la que se considera autónoma y a la que no llamamos patriótica como si la otra no lo fuera. Por otra parte está la iglesia subterránea que no es reconocida por el gobierno y a la que no podemos llamar iglesia sufrida como si la primera no lo fuera. Y hay otro grupo que crece que se ubica entre las dos y que quiere ser como una cremallera que va cerrando las heridas y divisiones. La independencia en relación con el Papa fue el punto crucial aunque en 1981 el requisito impuesto a los Obispos de jurar independencia de Roma se eliminó. Aún más, la iglesia reconocida públicamente volvió a introducir la oración por el Papa en la Misa y el reconocimiento de ser el líder espiritual de la iglesia china. Las tensiones permanecen aún y se alimentan de varias maneras. El 6 de enero del 2000, la iglesia reconocida ordenó 6 obispos sin la aprobación previa de la Santa Sede y ello fue considerado una ofensa. Al mismo tiempo, el 1 de octubre del 2000 precisamente durante las fiestas 51 aniversario de la fundación de la República, Roma proclamó santos a 120 mártires chinos y ello fue considerado una grave ofensa al gobierno chino quien todavía pide que se le den excusas explícitas.
Todas estas dificultades han hecho que la Iglesia católica con sus más de doce millones de fieles no tenga la vitalidad que podría tener.
El mensaje del Papa con ocasión de las festividades de Mateo Ricci fue muy significativo en cuanto que fuera de pedir perdón por los errores del pasado, invocó un nuevo diálogo con las autoridades chinas a favor de la iglesia católica a la que se refirió como un todo sin aludir a las actuales divisiones.
Volviendo a la realidad de todo el continente, queda en pie este desafío de autonomía con miras a una encarnación más transparente de la iglesia en Asia.
PRESENCIA PUBLICA
Otro aspecto del muro que se levanta contra la evangelización y la construcción de comunidades cristianas es el hecho de que en muchos lugares una religión diversa del cristianismo es declarada religión oficial y los cristianos empiezan a ser considerados como ciudadanos de segunda categoría. Las autoridades oficiales se encargan también de discriminar contra los cristianos y de colocarles múltiples obstáculos para que no puedan realizar su misión. No hay que sorprenderse si muchos cristianos en estas situaciones empiezan a tener complejos de inferioridad que los desmotiva para ser verdaderos testigos y prefieren limitarse a un cristianismo privado.
Pero el desafío misionero en Asia es que “Las comunidades cristianas en el medio oriente deben participar de corazón en el desarrollo político y social de sus respectivos países…con la
responsabilidad de trascender su mentalidad minoritaria y participar activamente en el logro de los objetivos valiosos de la sociedad más amplia.. [27]
Anota el P. Karotemprel que “los cristianos están buscando nuevos métodos de presencia cristiana, de testimonio del Evangelio y de los valores del Reino de Dios. De estos, emergen la defensa de los derechos humanos y de ciudadanía a los tribales, los derechos legales y económicos de los trabajadores, de los oprimidos y de los marginados, de los pescadores. Además, la posición firme contra el fenómeno del trabajo a que son obligados los niños y muchachos de la calle”. [28]
DIALOGO (intra e inter)
Otro de los grandes desafíos misioneros que Asia ha acogido con decisión es el del diálogo interreligioso.
“Mons. Fernando, un Obispo de Sri Lanka afirmaba: “El diálogo interreligioso debe ser considerado como un elemento integrante de la evangelización y merece ser considerado como una prioridad apostólica. Debemos adoptar una actitud abierta y positiva ante las otras religiones, integrándolas dentro del plan general de salvación querido por Dios hacia toda la humanidad en Cristo” Y explicó el fundamento teológico: “La presencia, escondida pero activa, del misterio de Cristo en las otras tradiciones religiosas es el fundamento teológico del diálogo interreligioso.” [29]
El diálogo en Asia tiene tres formas principales: Diálogo con las tradiciones culturas; diálogo con las religiones y diálogo con el pueblo especialmente con los pobres que son la mayoría. [30]
El diálogo interreligioso presenta grandes retos sea personales, sea comunitarios que nos exigen romper con nuestra propia autosuficiencia para tomar muy en serio las otras tradiciones religiosas y así permitir que surja una nueva visión. [31] [32]
No se puede dejar de lado otro aspecto que contribuye a engrosar el muro al que nos referimos. Se trata de la división interna del cristianismo. A los ojos de los asiáticos, el cristianismo aparece fraccionado en miles de denominaciones. En lugar de desarrollar una teología adecuada para la originalidad e identidad de Asia, se llegó allá con la problemática de la teológica occidental y de todas sus divisiones.
“Hay necesidad también de un diálogo intraeclesial, un diálogo de respeto y confianza, un diálogo de legítima autonomía, un diálogo de fe común heredada de los apóstoles” [33]
ARMONÍA
Al hablar de este desafío misionero tan típico, como es la armonía, se está presentando nada menos que cuanto la iglesia de Asia considera una nueva forma de vivir la catolicidad. Armonía es unidad en la diversidad. Es aceptación de la unidad y de la diversidad. La necesidad de la armonía surge en concreto de la enorme diversidad que hay en Asia en términos de culturas, lenguas, religiones, grupos étnicos y situaciones sociales. Para los obispos de Asia, la armonía encarna las realidades de orden, bienestar, justicia y amor todas ellas en interacción humana. La armonía es una nueva forma de vivir la misión en contraste con cualquier forma de misión apoyada en la fuerza, la conquista o el rechazo de la diversidad.
La armonía es un estilo de misión, de pastoral y de espiritualidad. La armonía que se vive plenamente en la Trinidad y se encuentra entre los pueblos y a lo largo y ancho del universo. Toda la historia de la salvación es armonía. “En el principio Dios creo el cielo y la tierra y todo estaba en armonía. Los seres humanos se convirtieron en los administradores del Creador y de la creación. Ellos vivían en armonía con la creación. La historia del trabajo salvífico de Dios de restaurar la armonía en Cristo empezó en el momento en que la desarmonía se introdujo en la creación. El Reino de Dios nos llega a nosotros a través del Cristo de la armonía. A través del ministerio de Jesús aprendemos los caminos de la armonía”. [34]
La iglesia en Asia quiere ser sacramento de la armonía en medio de los pueblos asiáticos.
SENDERO
Quisiera introducir este término para hablar de una gran misión que la iglesia de Asia tiene frente al mundo, como ninguna otra. Es la misión de ser un sendero seguro que el resto del mundo y especialmente de la iglesia universal pueda recorrer para llegar al conocimiento y al aprecio de las otras tradiciones religiones diversas del cristianismo. Asia es la ventana abierta hacia las otras religiones que nos enseña las actitudes de acercamiento respetuoso y sincero. Asia nos ayuda a entender y a apreciar el valor de Krishna y su semejanza con Jesús como aparece en el Bhagavad Gita [35] ; nos ayuda a percibir a Buda de una manera nueva no como la persona arreligiosa que el occidente ha querido ver sino como un hombre santo [36] y nos ayuda a entender también el significado de Jesús en medio de un pluralismo religioso. Por ser sendero, la iglesia de Asia tiene la enorme responsabilidad de llevarnos a nuevos horizontes sin despedazar las verdades fundamentales de Jesús Dios y hombre verdadero así como Salvador del mundo. Es un desafío misionero de primer orden. [37]
9. AFRICA
Después de la guerra fría, la atención del mundo se dirigió a los países de Asia y de Europa oriental. Africa, con sus grandes problemas y conflictos políticos y sociales, fue dejada de lado, como si interesara poco y en verdad poco interesaba porque no era ni una fuerte productora ni una fuerte consumidora.
Juan Pablo II, ante la concentración del mundo en el eje occidente – oriente, ha insistido en que se tome en consideración el eje norte – sur.
Continente inmenso con una población de alrededor de 800 millones de personas, cuenta en la actualidad con 360 millones de cristianos de todos los tipos que para el año 2.025 a una tasa de crecimiento del 2.25 pueden llegar a ser 650 millones.
Crece la población y crece la iglesia católica cuyos miembros son unos 115 millones y cuya vitalidad es maravillosa. Los grandes desafíos misioneros de la iglesia africana los podemos sintetizar en algunas palabras claves que se refieren tanto a la evangelización como a la promoción humana:
AFRICANIZACIÓN (CONTINUIDAD)
Una vez que se ha logrado la cristianización de la tradición africana, la cristiandad africana debe lograr la africanización de su experiencia cristiana. Con ello se pretende, que utilizando todos los instrumentos cristianos, se pueda reconstruir el tejido desgarrado de la identidad africana indicando el camino hacia el resurgir de una nueva más plena y más libre humanidad y personalidad africana. [38] Se trata de un enriquecimiento antropológico que se considera como uno e los más grandes desafíos que no se confunde con un problema simplemente social por trágico que sea. Como anota un teólogo africano:
“Es preciso reconocer que el estudio sistemático de la pobreza en Africa aún está por hacer. Todas las investigaciones se ocupan del desarrollo, es decir, de los aspectos socioeconómicos de la pobreza. De este modo, se asimila a Africa con el conjunto del tercer mundo, y se preconiza soluciones “tercermundistas” a partir de teorías sobre el crecimiento económico. Todo eso representa un aspecto, pero solo un aspecto de la realidad africana. El fracaso del decenio del desarrollo, lanzado por las Naciones Unidas, ha mostrado que en el caso de Africa, lo mismo que en el resto del tercer mundo, la realidad es, a la vez, más compleja y más dramática.
Africa es el único lugar donde la pobreza no constituye un fenómeno socioeconómico. Es la condición humana, en su raíz profunda, la que se ha visto tarada, traumatizada, empobrecida. La pobreza africana es una pobreza antropológica….No hay nada más trágico que un pueblo que ha perdido sus raíces y se encuentra sin guía y sin apoyo, entregado al océano desencadenado de la historia contemporánea, a la merced de falsos timoneles que, a menudo no son más que tiranos o falsos aventureros drogados por un poder de marioneta manipulada desde el exterior” [39]
Dentro de este esfuerzo se quiere enfatizar la continuidad de las religiones ancestrales y el cristianismo sin dejar en la sombra la novedad de Jesucristo. [40]
CRECIMIENTO
“Africa es el continente que en los últimos años ha tenido el crecimiento más rápido del número de católicos que ha pasado de un millón a comienzos de siglo XX a los 109 millones actuales. Los países con más cristianos son Zaire, Nigeria, Uganda, Tanzania, Angola, Kenia, Surafrica, Etiopía….
Pero son los movimientos religiosos que han adquirido en los últimos años una tal pujanza en el continente que las consecuencias que está teniendo su desarrollo en la iglesia de Africa son preocupantes. Un estudio hecho por el Secretariado de simposios de conferencia episcopales de Africa y Madagascar (SCEAM), clasifica a estos movimientos en cuatro categorías:
Movimientos fundados por adventistas, testigos de Jehova, Mormones.
Movimientos de inspiración oriental como Bah’ais y grupos de New Age.
Iglesias fundamentalistas y pentecostales de origen americano que son las que más han progresado en Africa.
Grupos de carácter claramente africano como el movimiento del espíritu santo de Alicia Lakwena en Uganda y otros movimientos no cristianos o anticristianos” [41]
“Los movimientos que actualmente están ocupando con más fuerza el paisaje africano son las iglesias fundamentalistas y pentecostales…Lo que caracteriza a estos grupos fundamentalistas africanos es el matiz político que dan a ciertos textos bíblicos a partir de los cuales declaran que el gran enemigo, que hasta hace poco era el comunismo, es el Islam. Esta forma de cristianismo favorece la antipatía hacia los musulmanes, acusados de formar parte del imperio de satán y por tanto contrarios al Reino de Cristo.” [42]
“El anuncio de Jesucristo, único Salvador, continúa. La catequesis, las conversiones y los bautismos prosiguen. Los expertos en estadística dicen que de todos los continentes, es en Africa donde el cristianismo tiene el más elevado porcentaje de crecimiento anual.
La formación y el refuerzo de las iglesias locales avanzan aún en medio de muchos problemas como por ejemplo la falta de paz en muchos países africanos. La iglesia es una de las pocas instituciones que, en algunos países caracterizados de fuerte inestabilidad alimenta aún las esperanzas del pueblo. La mayoría de los obispos, sacerdotes y religiosas es africana, exceptuado algún país. En Sudán, los cristianos no renuncian a la fe y están listos para sufrir por Cristo y con Cristo y hasta morir por la fe en El….
Entre los tantos signos positivos del crecimiento de la vida de la iglesia en Africa, a diez años de la Redemptoris Missio, podemos señalar los siguientes:
Hay crecimiento en el numero de las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa. Se construyen nuevos seminarios.
La vida monástica echa sus raíces en Africa. Para hablar solo de tres grandes ordenes en 1998 en Africa los Cistercienses tenía 12 monasterios para monjes y 8 para monjas. Los Benedictinos tienen 28 monasterio, las benedictinas de clausura 22 y las hermanas benedictinas 12. Los carmelitas tenían 24 monasterios con otros 9 en preparación y las carmelitas 29 monasterios. Conozco una Abadía de benedictinas en Nigeria que tiene 140 monjas. 30 fueron enviadas a a fundar un nuevo monasterio en Nigeria….
Es positiva la consolidación de las congregaciones religiosas de vida activa y la cooperación recíproca a través de las reuniones de sus superiores mayores.
El crecimiento de los laicos cada vez más consciente de la propia vocación en la esfera secular, es motivo para dar gracias a Dios….
Los catequistas desarrollan un apostolado capilar que comienza en las aldeas y en las estaciones de misión. Construyen la iglesia desarrollando un servicio insustituible.
La participación de la iglesia africana en la actividad misionera de la iglesia universal merece una mención especial. Los directores diocesanos de las pontificas Obras Misioneras tienen una cantidad enorme de trabajo y siempre en aumento. Dos institutos misioneros de fundación africana para sacerdotes misioneros son de poner de relieve: Los Apóstoles de Jesús de Nairobi y la Sociedad misionera de San Pablo en Abuja. Muchas congregaciones de hermanas fundadas en Africa hacen un trabajo misionero en su propio país, en otros países africanos y fuera del continente. Los sacerdotes diocesanos trabajan como Fidei Donum en otras diócesis de su nación y de otras naciones….Como dice la R.M. el empuje misionero es un signo de vitalidad así como la disminución es un signo de crisis de fe” [43]
DEMOCRACIA
“Debido a la estrecha asociación entre autoridad religiosa y poder político en la persona del dirigente tradicional, las sociedades africanas se pueden llamar ontocracias, esto es, autoridad y poder sacralizados, con la consecuencia de una integración entre trono y altar. Esa sacralización del poder traducido a nivel del Estado, ha llevado en la época de la postindependencia a un autoritarismo político que se expresa en el partido único y en la intolerancia de cualquier tipo de oposición. A llegar a este punto contribuyó la idea de la solidaridad pero que estaba marcada fuertemente por el aspecto tribal. De allí que K. A. Busia, quien fue primer ministro de Gana se preguntase:
“Si bien la unión de la comunidad tribal fue el parentesco, un estado moderno está formado por numerosas tribus. ¿Como es posible lograr una extensión del espíritu de la familia africana a la nación como una totalidad? ¿Cómo podemos cambiar el énfasis de parentesco de grupo a Estado? Este es uno de los mayores problemas de la organización política en el Africa de Hoy.” [44]
A este problema de la raza responde el cristianismo al crear comunidades que no colocan esta pertenencia en primer plano sino la pertenencia al pueblo de Dios y por tanto que relativizan mejor la realidad del parentesco.
“El mayor desafío que tienen las iglesias cristianas en Africa en la esfera política es elevar la conciencia en la más amplia sociedad de la conexión entre el mensaje de rectitud, amor y justicia y la búsqueda de una gobernabilidad democráticamente sostenible, aunque las iglesias deben continuamente recordar que la búsqueda de la democracia no es un fin en sí mismo. El fin no es otro que el Shalom en el Reino de Dios.” [45]
“Es cierto que la étnia ha sido siempre una riqueza en tanto constituye una referencia grupal en la que vienen acumuladas durante siglos costumbres y tradiciones que configuran la cultura en la que cada miembro del grupo se identifica. Pero, utilizar este hecho diferencial como un argumento para reivindicar el separatismo o promover las ideas intolerantes que perjudican la formación de una nación, es lo que hace daño a muchos países africanos.
La explotación para fines políticos de las diferencias étnicas es frecuente en Africa. “Divide para reinar” es una referencia para los dirigentes políticos africanos en busca de una consolidación de sus poderes.” [46]
“Es cierto que la democracia no es un remedio al tribalismo o al factor étnico en Africa pero, al menos es un medio para favorecer un Estado de derecho como preludio hacia una sociedad que fomente la justicia social y que tienda a eliminar las barreras étnicas, reconociendo sin duda, la diversidad étnica como una riqueza cultural que se debe conservar.” [47]
RECONCILIACION
En este momento hay en Africa 21 países donde la escasez de alimentos va de preocupante a dramática. De los mismo 21 países, 9 (Angola, Burundi, República democrática del Congo, República del Congo, Liberia, Sierra Leona, Somalia, Sudán, Uganda) se encuentran en esta situación debido a las guerras y conflictos civiles internos. De allí que la palabra que más resuena hoy en Sudafrica y Mozambique como es Reconciliación, debe empezar a resonar también en estos otros países.
Le preguntaba a un amigo Obispo de una diócesis de Etiopía, cuál era el mal al que más le temía en Africa y me contestó: Las luchas tribales. La fuerza de la tribu lleva a una lucha armada y sanguinaria que ni las más profundas convicciones cristianas logran controlar. Fuera de estas luchas tribales hay otras internas de carácter político que desangran completamente los países. Una acción misionera urgente es ésta de la reconciliación espiritual, social, política y cultural.
Dice Kizito Sesana: “No es un sueño piadoso pensar que oficiales militares anteriormente enfrentados o políticos de alto rango de ambas partes pueden caminar juntos y decirse el uno al otro, aunque les cueste mucho: “Necesito tu perdón. Estaba equivocado. He obrado mal”. Yo puse este ejemplo a algunos políticos Hutus de Rwanda y les pregunté si creían que era demasiado idealista. Me respondieron que esto es exactamente lo que se necesita entre Hutus y Hutus y entre Hutus y Tutsis” [48] Estas afirmaciones que enfatizan la reconciliación no son solo palabras. En países como Mozambique y SudAfrica son todo un programa especial que quiere transformar la historia desde la verdad y el perdón dejando atrás los odios de la guerra.
APERTURA
“El continente africano sale del fin del siglo XX como un continente olvidado, condenado a morirse. Sufre de una marginación que le descarta de los lugares donde internacionalmente se toman las decisiones que orientan el nuevo orden mundial. Africa se encuentra fuera de las nuevas tecnologías, del mundo del aprendizaje de los conocimientos. No hay una presencia africana en la concepción de la política de las multinacionales, del potente e inevitable banco Mundial. [49]
Desde la caída del muro de Berlín, la ayuda internacional, cada vez más se dirige hacia la Europa del este y el continente asiático.
Los jesuitas, reunidos en la congregación general en 1994, llegan a la misma constatación:
“La marginación de Africa en el “nuevo orden mundial” convierte todo un continente en paradigma de todos los marginados del mundo. Treinta de los países más pobres del mundo son africanos. Dos tercios de los refugiados del mundo son africanos. La esclavitud, el colonialismo y el neocolonialismo, los problemas internos como las rivalidades étnicas y la corrupción han hecho de este continente un “océanos de infortunios” [50]
La iglesia encuentra ante este panorama un desafío misionero especial que podemos llamar apertura gradual.
“La experiencia nos dice que si un país se aísla del mercado internacional, no crece sino que va para atrás: Corea del norte, Birmania, Afganistán y desgraciadamente una buena parte del Africa negra (menos Sudafrica) que participaba en el mercado mundial con un 3% en 1970, con un 2% en 1982 y con un 1.7% en 1991. [51]
“Una investigación de la Universidad de Harvard ha demostrado que en los veinte años 1970-1990, la economía de los países pobres que han aceptado una apertura hacia el extranjero, creció del 4,5 por ciento al año, mientras que la de las naciones autárquicas solo creció el 0.7%.” [52]
“De 1960 a hoy, los africanos pasaron de 250 a 800 millones, pero la producción de alimentos no aumentó en la misma proporción. Dentro de 20 años, serán 200 o 300 millones más. Las esperanzas de hacer que salgan de la pobreza y de la ignorancia centenares de millones de hermanos y hermanas son desgraciadamente mínimas en las circunstancias actuales, sobre todo debido a las causa internas que impiden todo desarrollo: guerras (una veinte) y golpes de Estado, inestabilidad política, muy escasa educación de la gente, corrupción de las élites, , militares que absorben buena parte del presupuesto nacional, etc….Mientras no tomemos conciencia de estas situaciones y no ayudemos del único modo verdaderamente eficaz, esto es, en el campo de la educación popular (enseñar a producir más especialmente en el sector agrícola) y en el campo de la estabilidad política, no damos una contribución verdadera al rescate de los hermanos africanos” [53]
“Pregunto a los enemigos de la globalización: Por qué el mercado global ha llevado desarrollo a Asia y no a Africa? No es dable pensar que los mecanismos de la globalización privilegien a Asia y penalicen a Africa. Evidentemente, las condiciones internas de estos continentes son diversas, diversas las culturas, las guías políticas, la instrucción….Hoy el 75% de los indios viven en zonas rurales mientras que en Africa el 60% de los africanos viven en la ciudad y abandonan el campo porque los gobiernos no han sostenido los precios agrícolas, no han desarrollado las zonas rurales. En esto el mercado global no tiene nada que ver.” [54] Pero la iglesia sí tiene mucho que ver, con sus programas de educación, de pastoral rural, de formación de líderes empresariales, etc. La liberación de la pobreza y la apertura al mundo en términos positivos no son realidades ajenas a la evangelización. En este sentido, Africa necesita el apoyo de la comunidad mundial y la iglesia puede ser un vocero eficaz para llamar la atención hacia Africa.
10. AMERICA
AMERICA
Efectivamente, estamos frente a una novedad misionera. Todo empezó cuando Juan Pablo II participó en la IV Conferencia General del Episcopado latinoamericano celebrada en Santo Domingo. En esa ocasión, el Papa expresó el deseo de una mayor unidad de todo el continente, con estas palabras:
“En esta misma línea de la solicitud pastoral por las categorías sociales más desprotegidas, esta Conferencia general podría valorar la oportunidad de que, en un futuro no lejano, pueda celebrarse un Encuentro de representantes de los Episcopados de todo el continente americano que podría tener también carácter sinodal, en orden a incrementar la cooperación entre las diversas iglesias particulares en los distintos campos de la acción pastoral y en el que, dentro del marco de la nueva evangelización y como expresión de comunión episcopal, se afronten también los problemas relativos a la justicia y la solidaridad entre todas las naciones de América”. [55]
Desde ese momento empezó a cambiar la percepción de América. No era América latina por un lado y Estados unidos y Canadá por otro, sino la unidad de un gran continente donde todos necesitan ayudar a todos.
Como consecuencia de lo anterior, cuando se decidió realizar en Argentina el Sexto Congreso misionero latinoamericano, COMLA VI, quiso llamarse también CAM 1, Congreso Misionero Americano. Y el próximo que está a punto de celebrarse se llamará CAM2 y la ubicación escogida como es la América central y específicamente Guatemala, es como el punto equidistante para todo el continente.
Posteriormente, el Papa Juan Pablo II se refiere en el documenta sinodal “Ecclesia in America” al mismo tema:
“Quise que la Asamblea especial del Sínodo de los Obispos dedicara sus reflexiones a América como una realidad única. La opción de usar la palabra en singular quería expresar no solo la unidad ya existente bajo ciertos aspectos, sino también aquel vínculo más estrecho al que aspiran los pueblos del continente y que la iglesia desea favorecer dentro del campo de su propia misión dirigida a promover la comunión de todos en el Señor” [56]
La mutua ayuda en el campo misionero puede ir muy lejos especialmente cuando las fronteras entre una América latina y una América anglosajona se han borrado mucho debido a las migraciones.
MEMORIA CREATIVA
“Una fecunda perspectiva fue abierta con Medellín, Puebla y Santo Domingo al pronunciarse sobre la historia y al recuperar la memoria de la evangelización pasada como paso imprescindible para analizar el presente y delinear las responsabilidades futuras en este campo.” [57]
Al hacer memoria de la historia misionera pasada, no solo se pudo apreciar el valor enorme de tantos hombres de iglesia defensores de los indígenas y constructores de civilización, sino también se pudieron detectar las lagunas de esa misma evangelización. Y por eso, la memoria que no es simplemente recordar sino recordar creativamente, lanza a los americanos a seguir el compromiso misionero del pasado pero con un estilo nuevo, un estilo propio.
Especialmente, para América latina, la misión se presenta con rasgos muy especiales:
Es una misión como dar desde la pobreza pero también desde la alegría de la fe.
Es una misión de pobre a pobre sin ninguna pretensión de poder o de colonización.
Es una misión que hace énfasis en la cercanía personal y en la afectividad pastoral más que en la abundancia de bienes y proyectos.
Es una misión que se apoya en al experiencia de una vida de sacrificio, de esfuerzo, de pastoral en medio de las dificultades y por tanto no tiene temor de lo que puede encontrar.
KÉRYGMA
Entre los modelos históricos definidos por Severino Dianich [58] está el de la misión realizada, visión que él amplió en un artículo reciente. [59] Un amplio análisis hace ver cómo la iglesia fue pasando de un modelo misionero que enfatizaba el primer anuncio a un modelo organizativo que enfatizaba su reorganización interna. El problema empieza desde los primeros tiempos de la Iglesia allá cuando Pablo se preguntaba: ¿acaso no han recibido todos el anuncio? hasta nuestros días cuando se define lo que hay que creer para ser cristiano y se responde con el catecismo y no con la experiencia fundamental del Kérygma. El problema es que los nuevos cristianos corren el riesgo de ser cristianos sociológicos pero sin la vida que les da la fe, el encuentro personal con Cristo. Ser cristiano en este caso es seguir una costumbre familiar, una tradición popular, una doctrina sana pero no seguir a una persona viva llamada Jesucristo quien te dice de muchas maneras: Ven y sígueme. Y entonces, este cristiano que no está vivo por la fe, pues la fe surge del anuncio como enseña Pablo (Rom 10,17) puede recibir un gran banquete como el que recibía el difunto precolombino, sin que le aproveche nada porque está aún muerto en lo que a su fe se refiere.
La vida del cristiano americano, sostenida sobre la catequesis pero no sobre el kérygma, es decir, no sobre el encuentro personal con Cristo, se parece a la casa construida sobre la arena que fácilmente se viene al suelo. La fe de un cristiano así se parece al niño que tiene un balón en su mano pero cualquiera con un pequeño empujón lo hace rodar por el suelo.
La vida del cristiano sostenida sobre el kérygma, es decir sobre ese encuentro vivo con Cristo Signo, Señor, Salvador y Santificador se parece a la casa construida sobre la roca.
El episcopado reunido en Santo Domingo insistió en dar prioridad al primer anuncio, al kérygma, a la fuente de la fe viva en Cristo Jesús: “Desde la situación generalizada de muchos bautizados en América latina que no dieron su adhesión personal a Jesucristo por la conversión primera, se impone en el ministerio profético de la iglesia, de modo prioritario y fundamental, la proclamación vigorosa del anuncio de Jesús muerto y resucitado (Kérygma) raíz de toda evangelización” [60]
El haber descuidado el primer anuncio con la débil hipótesis de que todos eran cristianos, nos generó un gravísimo vacío que las sectas aprovecharon en América latina para llenar con la predicación del Kérygma. El vacío se ha ido llenando, primero con la acción de primer anuncio de los movimientos laicales que fueron una respuesta misionera providencial, un don del Espíritu. Segundo, con una pastoral renovada de comunión y misión que hace énfasis en el primer anuncio y en una catequesis kerygmática [61] .
En este momento histórico, se requiere una Iglesia con una nueva conciencia misionera y una nueva evangelización cimentadas ambas en el anuncio de Jesús como en forma clara y explícita lo pedía Pablo VI en la Evangelii Nuntiandi y lo reafirma continuamente Juan Pablo II.
CALIDAD
AMÉRICA. CALIDAD Nivel de vida: Década de los ochenta: Producto interno bruto descendió en 8.1% Década de los noventa: No se pudo frenar el deterioro generando mayor desigualdad de ingresos. La globalización económico bajo la égida del FMI no dio resultado en América Latina. Condiciones de Vida: No todos arrancan desde la misma raya. El número de los excluidos de los beneficios sociales, educación, salud, vivienda, es inmenso. 43% de pobres en América Latina. A esta realidad se añaden fenómenos tan negativos como el narcotráfico, la corrupción generalizada. Pero hay cambios en la administración de justicia, modernización del sector público, esfuerzo por hacer más transparente la gestión. Progresos significativos en la cantidad de educación, mas no así en la calidad. Medio de Vida: Reducción progresiva de la tierra apta para la agricultura. Destrucción del área amazónica con repercusiones internacionales. Excelente legislación ambiental pero con desfase entre los logros legislativos y los logros reales. Relaciones de vida. Es lo más positivo en América latina. Relaciones de vida cálidas. Los conflictos sociopolíticos dañan las relaciones. De ahí el esfuerzo por la paz y la reconciliación. Promover la elevación de la calidad de vida es uno de los grandes desafíos misioneros a la iglesia. Programas de integración. Mercosur, Pacto Andino (CAN), PPP: Plan Puebla Panamá que integra a 8 países de Centroamérica, ALCA: Integración del libre comercio de las Américas: liberación de los aranceles de los países miembros. Sede actual: México. |
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Porque la evangelización no es ajena a la promoción humana, es necesario presentar este desafío misionero llamado calidad.
El término evolución indica lo opuesto de lo que actualmente ha sido América latina: Un continente en involución, que va de para atrás en términos de calidad de vida.
El término “calidad de vida” tiene muchas interpretaciones. Considero que la misma se puede definir mediante cuatro elementos [62] que la componen y que yo llamaría soportes:
El primer soporte es el nivel de vida que se refiere al aspecto económico y al cual se reducía toda calidad. De allí que cuando se habla de nivel de vida se termina pensando en el ingreso de cada persona. Cuando se ve el conjunto de todo un país se expresaba como el Producto Interno Bruto (PIB) ligeramente corregido con la llamada Paridad del poder Adquisitivo.(PPA). De todos modos, el nivel de vida es muy importante en un mundo donde la brecha entre ricos y pobres se hace cada vez más ancha y profunda.
En ese sentido, la involución ha sido muy fuerte en el continente latinoamericano. De 1981 al 1991, el producto interno bruto cayó en un 8.1% [63] . Luego empezó una década que parecía prometer mejores índices en el nivel de vida y concluyó en pesimismo y desconcierto y en acentuada desigualdad.
En efecto, “en los años 90 no se logró detener el agudo deterioro experimentado a lo largo de la década de 1980”, [64] generando una cada vez mayor desigualdad de ingresos. Tales antecedentes ponen en evidencia que la creciente globalización no redundó en un mayor crecimiento económico en la década de 1990.” [65] No existe la globalización solidaria. No se han creado las instituciones políticas internacionales capaces de ejercer alguna regulación del sistema” [66]
El segundo soporte es el de las condiciones de vida que se refiere al aspecto social. En forma sencilla basta decir que se trata del conjunto de bienes que conforman la parte social y cultural de la existencia humana. No todos los que nacen arrancan de la misma raya en la carrera de la vida. Para algunos, la desigualdad de oportunidades los golpea desde el mismo día de su nacimiento.
La palabra dura y muy real que define el drama actual se llama precisamente exclusión social. “Pese a los esfuerzos realizados y a los avances parciales obtenidos por la región en los años noventa para disminuir los niveles de pobreza e indigencia, todavía persisten niveles de exclusión inaceptables” [67] . Esta realidad negativa cuestiona la sostenibilidad del proceso de desarrollo y obstaculiza el progreso democrático y ciudadano. "“ A lo anterior se suman fenómenos de creciente difusión, como la economía criminal generada por el narcotráfico y las prácticas extendidas de corrupción, cuyos efectos sobre el funcionamiento del sistema político resultan muy nocivos" [68] Por este motivo, no siempre hay esperanza en las reformas introducidas a nivel democrático. Se destacan entre ellas “los cambios en la administración de justicia y modernizaciones del sector público, con el propósito de mejorar la transparencia de gestión y el servicio al ciudadano. También se ha apuntado al perfeccionamiento de los sistemas electorales, a la modernización de los parlamentos y a la generación de autonomías locales.” [69]
Uno de los aspectos más preocupantes en este aspecto del mejoramiento de las condiciones de vida es la educación. La desigualdad anotada como la exclusión y otros factores negativos, han llevado a que solo el 47% de los jóvenes de zonas urbanas y el 28% de los jóvenes residentes en áreas rurales, hayan mejorado su nivel educativo, en comparación con el de sus padres” [70]
Se puede afirmar que en América latina ha habido grandes progresos en la cantidad, esto es, en la cobertura educativa, pero no muchos en la calidad. Los procesos de aprendizaje no han sido exitosos como se quisiera.
Es necesario referirse a la equidad de género. “En el último decenio se han consolidado progresos en cuanto a la situación educativa de las mujeres, tanto por la mejoría general del nivel de educación como por el aumento de la matrícula femenina en relación con la de los varones. Las diferencias a favor de las niñas entre los logros educacionales durante el ciclo primario se han traducido en una prolongación de su permanencia en el sistema escolar. Las mujeres están así alcanzando los niveles medio y superior lo que ha influido positivamente en su incorporación al mercado laboral” [71] y en el clima educacional de los hogares. [72]
El tercer soporte de la calidad de vida es el medio de vida. Por medio de vida entendemos el ambiente natural en que se desenvuelve la existencia de los seres humanos. La calidad del entorno físico, la calidad ecológica, influye directa o indirectamente en el bienestar de las personas. Y de todos los seres vivos del planeta. Cualquier deterioro o ruptura del equilibrio natural tiene repercusiones globales. Es interesante comprobar la preocupación de Holanda por la gran destrucción de la Amazonia que absorbe toneladas de agua. Esas toneladas al no ser absorbidas por el sistema amazónico, van al mar, elevan su nivel y ponen en riesgo a los países bajos.
Es terrible comprobar cómo la superficie de la tierra apta para la agricultura se ha ido encogiendo aceleradamente en América latina como en otras latitudes del globo.
En todo el continente ha habido avances importantes en materia de legislación ambiental con el fin de fortalecer las políticas ambientales de comando y control. Pero hay un desfase enorme entre los logros legislativos y los logros reales.
El cuarto y último soporte de la calidad de vida son las relaciones humanas o relaciones de vida. Considero que este aspecto ha tenido menos deterioro que los demás no obstante las crisis ético religiosa actual.
La iglesia americana es consciente de que parte de su misión es la tarea de control, promoción y protección de la calidad de vida y dentro de la misma de los derechos humanos especialmente de todos aquellos que por las actuales crisis estatales y por la creciente deuda externa del continente, han sido despojados de su trabajo, de su dignidad, muchas veces de su techo y de sus tierras. Promover la solidaridad, la justicia y la paz así como la reconciliación es parte de su tarea de elevar la dignidad y la calidad de vida de los hombres de América y es uno de los grandes desafíos misioneros.
MINORÍAS
Una de las grandes opciones y preocupaciones misioneras en todo el continente americano ha sido el de las minorías étnicas especialmente cuando ese aspecto de minoría étnica coincide con el de minoría religiosa y especialmente con el de minoría excluida sociopolítica y económicamente. De especial mención es el interés del Celam por este aspecto de las minorías pero también el de las conferencias episcopales, el de los grandes eventos misioneros, el de las iglesias locales.
Bajo el nombre de minorías nos referimos de manera especial a los grupos culturales no latinos que requieren una primera evangelización que haga nacer y crecer la iglesia local en forma suficiente como para poder asumir el conjunto de sus responsabilidades. Hay, en efecto, algunos grupos humanos donde la iglesia no ha arraigado todavía, donde esa comunión entre fe y cultura ha sido muy débil o que se han transformado de manera tal que requieren una nueva acción misionera.
Mons. Roger Aubry, Obispo emérito en Bolivia, se refiere a tres grupos culturales no latinos: Los pueblos indígenas, los pueblos afroamericanos y los pueblos asioamericanos. [73]
Los pueblos indígenas en su conjunto son 40 millones de personas, el 90% de las cuales se encuentra en cinco países como son: Méjico, Guatemala, Ecuador, perú y Bolivia. Los grupos más grandes tienen un significativo aumento mientras que los más pequeños tienden a desaparecer culturalmente por los influjos de la cultura dominante y por causas internas. No todos estos grupos están necesitados de primer evangelización puesto que hay comunidades indígenas de un elevado nivel de vida cristiana y que dan ejemplo a los demás sectores del continente. Pero hay otros donde la penetración del Evangelio ha sido lenta y cautelosa para favorecer el progresivo encuentro de cultura social y fe eclesial.
Los pueblos afroamericanos tienen una identidad común que brota a la vez de sus raíces africanas y de su inserción en la realidad del continente. Son los grandes desconocidos. Puebla dice que son los grandes olvidados (365). Su número global es considerable pero ha sido difícil establecer la proporción de los negros y mulatos en los que predomina el elemento cultural africano. Las cifras van de 40 a 90 millones. En solo Brasil la población negra se estima entre los 12 y 15 millones. A estos hay que añadir los 35 millones de mulatos pero la mayoría de estos prefieren identificarse simplemente como brasileños más que como personas marcadas por la influencia de su origen africano.
De especial atención, son todos aquellos afroamericanos que siguen las religiones africanas como el Candomblé y el Vudu y que no pueden ser considerados cristianos. Es difícil determinar su número exacto pero lo que sí es claro es que están en constante aumento. Igualmente, son de especial atención los grupos adeptos a cultos sincretistas como la Umbanda. Se consideran católicos para recibir los sacramentos pero prefieren los cultos sincretistas que responden mejor a sus exigencias de religiosidad. De igual manera, son de urgente atención los afroamericanos que viven en situación de extrema marginación y sumisión, son católicos pero sin una atención especial adecuada.
Los pueblos asioamericanos están formados por aproximadamente cinco millones de personas de los cuales solo en Brasil hay dos millones. Otros se encuentran en las áreas del caribe. La mayoría de ellos no son cristianos. Pertenecen a las grandes religiones no cristianas especialmente el Hinduismo y el Islam.
Aunque hablamos de minorías, estos tres grupos constituyen aproximadamente una tercer parte de la población de América latina. Con frecuencia son los más pobres. Puebla habla de rostros de indígenas y con frecuencia afroamericanos que viviendo marginados y en situaciones inhumanas, pueden ser considerados los más pobres entre los pobres. (P.34). Su evangelización ha sido, es y será el gran reto misionero a la iglesia dentro del continente.
EMIGRACIONES
Otro gran desafío misionero en América es el de las migraciones. En la década de los ochenta se pensaba que el número de emigrantes ascendía a los 100 millones de latinoamericanos. No hay duda que hoy esa es una cifra muy pequeña. En cambio, el desafío es muy grande en términos de cuidado pastoral y de colaboración internacional. Argentina ha recibo gran cantidad de emigrantes bolivianos; paraguayos, chilenos. Pero el mayor número de emigrantes lo recibe Estados Unidos donde la población es de tal magnitud que ya puede considerarse una fuerza política. Ha sido el gran reto para Estados Unidos que no estaba acostumbrado a considerar lo latino dentro de su organización, de su liturgia, de su pastoral.
Si estos grupos no son acompañados por una acción de la iglesia adecuada a esta nueva situación, se corre el peligro cierto de que pierdan muchos de sus valores en beneficio de subculturas de tipo materializante. El esfuerzo misionero es imprescindible y hasta ahora es muy pequeño en proporción a las necesidades. [74]
En este campo, la unidad misionera de América promovida por Juan Pablo II se demuestra un verdadero acierto.
Otros desafíos que parecen misioneros son más desafíos para la pastoral ordinaria como la religiosidad popular. [75]
11. EUROPA
Las estadísticas que se refieren a Europa dicen que de los 712 millones de habitantes el 40% es cristiano católico, el 40% de otros grupos cristianos y solo el 8% es musulmán. La actual crisis cultural y religiosa en Europa hace presumir que estas cifras se han modificado mucho con una reducción significativa de los cristianos, católicos o no.
Cuando damos una mirada a Europa desde el ángulo o enfoque de los objetivos de la misión ad gentes, encontramos que el continente se enfrenta a grandes y serios desafíos misioneros. Los sintetizamos en algunas palabras.
LEVADURA
Peter Hünermann en un escrito que considera muy ceñido a la realidad [76] , se refiere a la crisis de la iglesia en Europa y la sintetiza en varias tesis que corrobora con una serie de hechos. Estas tesis son:
Primera: La iglesia europea como institución está en proceso de disolución.
Segunda: Según los datos estadísticos acerca de bautismos, matrimonios, asistencia a la Eucaristía y la socialización cristiana de los niños y jóvenes, el pueblo de Dios en Europa desde 1950 se ha ido encogiendo y continúa encogiéndose a un ritmo cada vez mayor.
Tercera: El clima religioso de la sociedad europea se caracteriza por un pluralismo de religiones por un lado y grandes bloques de población sin religión, por el otro.
Cuarta: La crisis actual de la iglesia europea está ligada a la transformación de la sociedad europea en la modernidad en la que, las características básicas de la sociedad nueva están en discontinuidad con la estructura institucional de la iglesia.
Quinta: La estructura institucional de la iglesia está aún profundamente empapada por el concepto de sociedad que la mayoría de los europeos considera obsoleto y que la iglesia está operando desde este concepto.
Pero cuando parece que estas cinco tesis entierran definitivamente a la Iglesia, el autor empieza a ofrecer una serie de datos interesantes sobre las comunidades cristianas muy vivas y comprometidas en Europa que le dan un rostro nuevo, como un nuevo comienzo de iglesia. El número de voluntarios que participa en las actividades de la iglesia nunca ha sido tan alto. La forma tan intensa como las personas participan en los sínodos, en las mesas redondas, en la preparación litúrgica, en los consejos pastorales diocesanos, en el movimiento de los retiros y ejercicios espirituales, en el interés por recibir y dar la dirección espiritual, la formación teológica de muchos laicos, el compromiso de los diáconos permanentes, el nuevo acercamiento a la misión, después de la oleada anticolonial, el creciente número de bautismos de adultos, todo ello indica que se está forjando una nueva identidad cristiana personal y eclesial con una gran carga misionera y que esta nueva iglesia es la levadura creativa, dinámica y fuerte para transformar las masas descristianizadas de Europa y para asumir los nuevos desafíos de la misión ad gentes. Así pues, el primer gran desafío misionero de Europa es interno a la misma y se puede llamar levadura.
DIALOGO
Las capillas que se hacen en el trópico son abiertas, sin ventanas, con grandes espacios para que entre el aire. Las capillas de mi diócesis a 2.800 metros sobre el nivel del mar, son cerradas, se evita que les entre aire, para protegerse lo más que se pueda del frío. Esta acomodación entre capilla y contexto, parece asemejarse al gran desafío de Europa donde la sociedad y sus instituciones cambiaron muchísimo y encuentran que las instituciones eclesiales difícilmente encajan en las mismas. El diálogo capilla contexto se traduce en Europa en el diálogo entre la esfera pública y la esfera eclesial.
La esfera pública ha cambiado significativamente. La Europa tradicional era una, la Europa actual es otra.
La Europa tradicional se movía sobre la base de tres principios: