
PRESENTACIÓN La celebración del Congreso Nacional de Misiones va precedido de actividades pastorales que ayuden a sus participantes a preparar muy bien este acontecimiento, como momento de gracia y de comunión eclesial. A tal efecto la Secretaría General del Congreso ha elaborado un “Documento Base” con el objeto de que pueda servir como instrumento de trabajo para los grupos que deciden preparar este evento misionero de la Iglesia española. A. Las presentes Orientaciones Pedagógicas tienen estas finalidades: - Orientar el uso del “Documento Base” por parte de los grupos misioneros de las comunidades cristianas.
- Dar pistas metodológicas para enfocar las distintas reuniones de formación misionera
- Ayudar a profundizar en cada uno de los temas desde perspectivas y enfoques distintos.
B. Los destinatarios de estas orientaciones son: — Sacerdotes y misioneros — Miembros de los Consejo diocesanos de misiones — Seminaristas — Religiosos o religiosas — Grupos de formación misionera C. La estructura de estas Orientaciones pedagógicas es: 1. Recuadro inicial Frase emblemática que contiene en sí misma la idea central del tema. Puede ser objeto de una reflexión previa antes de iniciar el trabajo de reflexión. Sin duda esta frase puede ser contextualizada con la lectura del párrafo del que ha sido tomada. 2. Objetivos Son las metas a las que se puede o se pretende llegar a través de las actividades que se detallan a continuación. Su formulación se ajusta ordinariamente a las partes en las que está dividido el tema. 3. Desarrollo del tema Una vez marcadas las metas en los objetivos se sugieren distintos procedimientos para acceder a ellas por caminos distintos: 1) Desde la observación: Son descripciones de la realidad que ordinariamente suscitan interrogantes y preguntas. La experiencia del moderador puede orientar el diálogo sobre algunas de las cuestiones planteadas en este apartado. 2) Desde la escucha: Se propone un texto de la Palabra de Dios para que arroje alguna luz sobre las cuestiones que se plantean. El texto propuesto puede ser sustituido por otros por parte de los participantes o del moderador. 3) Desde la reflexión: Aunque en el “Documento Base” se recogen algunas ideas sobre las cuestiones planteadas en el tema, este apartado amplía el abanico de referencias para ampliar o profundizar en las mismas cuestiones. Según la formación de los miembros del grupo se puede aprovechar esta amplia documentación. 4) Desde el diálogo: Las reuniones de formación normalmente se articulan a través de un diálogo entre sus miembros que previamente han reflexionado sobre el tema. Aquí se ofrecen pistas para suscitar cuestiones sobre las que es necesario pensar, hablar y escuchar. 5) Desde el compromiso: La formación misionera de los fieles es como una “escuela de vida y de fe”. No puede quedarse en una simple especulación teórica. Es preciso que el conocimiento sapiencial de Dios y de la misión lleve al compromiso personal y grupal. Aquí se sugieren algunas ideas para enfocar y asumir compromisos. 6) Desde la oración: Es otra manera de llegar a las metas propuestas. Cuando un grupo ora y sus miembros hablan con Dios entonces la responsabilidad cristiana se consolida y alcanza resonancias transformadoras. Las oraciones que se proponen no pueden ahogar la oración personal, espontánea o litúrgica de los miembros del grupo. Conviene tener claro desde el principio que estos materiales no son unos guiones de trabajo ni unas catequesis, son simplemente unas orientaciones que pueden ayudar a la formación misionera de los fieles que deseen conocer y profundizar en su vocación universal al servicio del Reino de Dios TEMA 1.- Desde la Fe a la Misión “En la historia de la Iglesia, el impulso misionero ha sido siempre signo de vitalidad, así como su disminución es signo de una crisis de fe “ (RM, 1) |
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OBJETIVOS En el desarrollo de este tema se pretende caminar hacia las siguientes metas: - Descubrir que el dinamismo de la actividad misionera depende en buena medida de la conciencia de pertenencia a la Iglesia de los fieles cristianos
- Reconocer la labor evangelizadora de la Iglesia desde sus inicios a través de la vocación misionera de sus fieles
- Suscitar y fortalecer la responsabilidad misionera en cada uno de los miembros del grupo de reflexión
1. Desde la observación La experiencia de pertenencia a una institución social, familiar, deportiva, religiosa, etc. determina e inspira un estilo de conducta de las personas. Este hecho también afecta a la conciencia de pertenencia a la Iglesia. Del grado de pertenencia eclesial nace el compromiso con el anuncio del Reino y la difusión del Evangelio.
El comportamiento comprometido de los cristianos alcanza una de sus más elocuentes expresiones en la persona y vida de los misioneros.. Ellos se entregan al servicio del Evangelio, que es servicio a los demás, especialmente los más necesitados. Pero el misionero no es una pieza suelta que actúa “por libre” y por exclusiva iniciativa personal. Él es parte integrante de la comunidad cristiana, y ésta se reconoce presente en la vida y misión del misionero.
La preocupación por atender desde la pastoral ordinaria a los alejados lleva a veces a olvidar la responsabilidad en la misión universal de la Iglesia. Parece que la expresión “la misión está aquí” distrae a los responsables de la cooperación con otros lugares y ámbitos de la misión. Se trata de responder a la cuestión si aún es posible y necesaria la actividad misionera de la Iglesia.
2. Desde la escucha... Juan Pablo II habla en Redemptoris missio de que el misionero es el hombre de los bienaventuranzas: “Viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: “Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa. Alegraos y regocijáos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros” (Mt. 5, 1-12). 3. Desde la reflexión... Sobre la pertenencia a la Iglesia y su implicación en la responsabilidad misionera: — Documento Base, 2 — La misión ad gentes, p. 37 — Ecclesiam suam, III — TMA, 56 — RM, 13 Sobre la persona del misionero se puede profundizar en: — Documento Base, 3-4 — La misión ad gentes, pgs. 22-24 — AG, 23-27 — RM, 65-66 | Sobre la urgencia misionera ver: — Documento Base, 5-7 — La misión ad gentes, pgs. 10-12; 37 — AG, 1 — EN, 46 — Ecclesia in Africa, 47; 73-74 — Ecclesia in America, 1 — RM, 2; 7 |
4. Desde el diálogo... Enumeramos con detalle algunos indicadores que muestren el grado de pertenencia a la Iglesia por parte de cristianos en particular y de las comunidades cristianas en general
A partir del testimonio de algún misionero (Ver Misioneros tercer milenio 18 [Octubre 2001] 26-43) subrayar rasgos específicos de cualquiera de los institutos misioneros allí reseñados.
Después de la lectura de los nn. 5-7 del Documento Base señalar los aspectos positivos y negativos que se están dando en la Iglesia local sobre su respuesta al mandato misionero
5. Desde el compromiso...
Como miembros de nuestra comunidad cristiana proponer gestos que fortalezcan la conciencia de pertenencia a la Iglesia por parte de sus miembros.
Elaborar una breve reseña de algún testimonio o biografía misionera para difundir entre los fieles de la comunidad.
Orar juntos por algún misionero conocido o por alguna necesidad pastoral misionera.
Comprometerse en alguna actividad que tenga como objeto suscitar en el grupo la responsabilidad misionera
6. Desde la oración...
ENSÉÑAME, SEÑOR A DECIR: ¡GRACIAS! Enséñame, Señor a decir: ¡Gracias! gracias en distintos idiomas, gracias a las distintas personas, pero, sobre todo, Señor, gracias porque... ¡existes! Gracias por tu Eucaristía, gracias por tu Madre, gracias por todos y cada uno de tus hijos, mis hermanos, que día a día colocas junto a mí. Gracias, en fin, por haberme enseñado a darte y a dar las gracias. Junto con todas tus criaturas, las que te las hayan dado antes que yo, las que no sepan, no contesten a tu amor o las que ni siquiera se hayan enterado. Deseo desde ahora que mis palabras sean simple y sencillamente éstas: ¡Gracias! ¡A todos! ¡A Ti, Señor!
TEMA 2.- Hacia un vocabulario común “La dificultad de interpretar esta realidad compleja y mudable respecto al mandato de evangelización, se manifiesta ya en el mismo «vocabulario misionero…Se prefiere emplear el substantivo «misión» en singular y el adjetivo «misionero», para calificar toda actividad de la Iglesia.” (RM, 32) |
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OBJETIVOS
En el desarrollo de este tema se pretende caminar hacia las siguientes metas: - Dar a conocer los principales documentos de la Iglesia sobre la actividad misionera de la Iglesia
- Ayudar a los fieles a discernir el sentido de cada uno de los conceptos que se refieren a la tarea evangelizadora y a descubrir su complementariedad.
1. Desde la observación... Tenemos la experiencia de que los últimos años la Iglesia ha publicado bastantes documentos sobre la actividad misionera. Desde su aceptación, es preciso saber valorar los que son realmente importantes y conocerlos en profundidad.
En conversaciones habituales e, incluso, en predicaciones se utiliza el concepto de “misiones” para referirse a la labor de la Iglesia en su actividad misionera. Su uso connota el peligro de reducir lo misionero a la acción que realizan unos “especialistas”, los misioneros, en los llamados territorios de misión, sin que afecte al resto de los fieles cristianos.
En la pastoral ordinaria de la Iglesia se empieza a utilizar el término de misión para todo tipo de actividad. Entonces se dice que todo es misión. Pero si todo es misión, probablemente nada sea misión. Urge discernir el sentido de estos conceptos.
2. Desde la escucha... El Señor utiliza el género de la parábola para explicar el sentido del Reino de Dios y la llamada a todos a trabajar en su viña: «En efecto, el Reino de los Cielos es semejante a un propietario que salió a primera hora de la mañana a contratar obreros para su viña. Habiéndose ajustado con los obreros en un denario al día, los envió a su viña. Salió luego hacia la hora tercia y al ver a otros que estaban en la plaza parados, les dijo: "Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo." Y ellos fueron. Volvió a salir a la hora sexta y a la nona e hizo lo mismo. Todavía salió a eso de la hora undécima y, al encontrar a otros que estaban allí, les dice: "¿Por qué estáis aquí todo el día parados?" Dícenle: "Es que nadie nos ha contratado." Díceles: "Id también vosotros a la viña." Al atardecer, dice el dueño de la viña a su administrador: "Llama a los obreros y págales el jornal, empezando por los últimos hasta los primeros." (Mt 20, 1-8) 3. Desde la reflexión... Sobre los documentos misioneros de la Iglesia es preciso destacar: — CONCILIO VATICANO II, Decreto Ad Gentes — PABLO VI, Exho. Apos. Evangelii Nuntiandi — JUAN PABLO II, Encíclica Redemptoris missio — Id. Carta Apostólica Novo Millenium Ineunte — COMISIÓN EPISCOPAL DE MISIONES, La misión ad gentes y la Iglesia en España | Sobre los conceptos referidos a la misión, ver: — Documento Base, 9-17 — La misión ad gentes, p. 13-16 — AG, 10-14 — EN, 17-24 — RM, 12; 31-34 |
4. Desde el diálogo... Verificar los contenidos generales de cada uno de estos documentos, desde la lectura del n. 8 del “Documento base”. Pueden ayudar estos interrogantes ¿Qué grado de conocimiento tenemos de estos textos? ¿Qué opinión nos merece cada uno?
Describir cada uno de los conceptos que se enumeran en el “Documento base” y señalar sus principales diferencias.
Clarificar con ejemplos el alcance de la misiso ad gentes, missio ed extra; missio ad intra; missio ad vitam.
Elaborar algunos esquemas de estos documentos con la ayuda del catequista o moderador del grupo.
5. Desde el compromiso... Participar en los planes pastorales de la parroquia o de la diócesis con el fin de que se atienda suficientemente la dimensión misionera de la Iglesia
Aprovechar cualquiera de las Jornadas misioneras para divulgar lo específico de cada uno de los principales conceptos sobre la misión.
Ayudar a algunas de las instituciones misioneras que están trabajando en la animación misionera de la Iglesia.
6. Desde la oración... ORACIÓN POR LAS MISIONES Oh Dios, que quieres que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, mira tu intensa mies y envíale operarios, para que sea predicado el Evangelio a toda criatura, y tu grey, congregada por la palabra de vida y sostenida por la fuerza de los sacramentos, camine por las sendas de la salvación y del amor. por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
TEMA 3.- Dimensión antropológica de la Misión
“El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer hacia sí al hombre hacia sí, y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar” (CEC, 27) |
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OBJETIVOS
En el desarrollo de este tema se pretende caminar hacia las siguientes metas: - Descubrir que cada una de las personas, sea cual fuere su situación y experiencia respecto a la religión, tiene en su interior una fuerza que tiende hacia Dios.
- Oir la voz de Dios que sale al encuentro del hombre en el ámbito y lugar donde cada hombre construye su propia existencia
- Valorar y respetar las diversas culturas como inherentes al modo de ser y vivir de los pueblos.
1. Desde la observación... Desde la experiencia de la realidad en la que vivimos parece como que Dios ha comenzado a ser sustituido por el hombre. Su protagonismo en el mundo y en la historia está siendo asumido paulatinamente por el hombre. La necesidad de Dios que la humanidad expresaba en épocas pasadas parece que hoy ya no tiene lugar porque el hombre con su capacidad y dominio busca la plena satisfacción de sus aspiraciones.
A veces se entiende el encuentro de Dios con el hombre como una contienda o una lucha. Desde esta perspectiva erróneamente se piensa que para la evangelización lo mejor es “sacar” a los paganos de su situación para llevarles al “terreno” de Dios. Sin embargo, es en el interior de cada uno donde Dios busca al hombre y le habla y le ama.
El fenómeno de la inmigración está ayudando a los españoles a descubrir culturas diferentes de otros pueblos. A veces al chocar estos modos de vida como los propios de un país se producen confrontaciones y deseos de imponer los propios criterios y enfoques culturales.
2. Desde la escucha... El encuentro de algunos discípulos con Jesús se inicia con el deseo de aquellos por conocerle: “Al día siguiente, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios.» Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús. Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: «¿Qué buscáis?» Ellos le respondieron: «Rabbí - que quiere decir, "Maestro" - ¿dónde vives?» Les respondió: «Venid y lo veréis.» Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día. Era más o menos la hora décima” (Jn 1, 35-39) 3. Desde la reflexión... | Sobre la búsqueda de Dios por parte del hombre pueden ayudar los siguientes textos: — Documento Base, 18-19 — EN, 28; 53 — RM, 29-30; 56; 69 — CEC, 27-30 — Ecclesia in America, 12-13; 47; 68; 73 Sobre la búsqueda del hombre por parte de Dios — Documento Base, 20 — DV, 15 — TMA, 6-7 — CEC, 51-64 — Ecclesia in Africa, 62 | Sobre la inculturación ver: — Documento Base, 21-22 — BV, 15 — RM, 25; 52-54 — CEC, 854; 1232 — Ecclesia in Africa, 56-62 — Ecclesia in America, 16; 72 |
4. Desde el diálogo... Señalar algunos rasgos y hechos del ambiente donde se vive que muestren el paulatino abandono de Dios por parte de algunas personas y pensar qué les puede haber inducido a tomar esta postura.
Después de la lectura de los números 27-30 del Catecismo de la Iglesia Católica justificar con argumentos sencillos que el hombre, a pesar de su posible rechazo, necesita a Dios y tiende a Él, incluso cuando lo rechaza
Expresar cómo la labor misionera de la Iglesia no tiene otro objetivo que ayudar al hombre a encontrar lo que busca desde su intimidad.
Comprobar cómo Dios sale al encuentro del hombre de modo gradual a lo largo de la historia, convirtiendo la historia humana en Historia de la Salvación (Ver Catecismo de la Iglesia Católica, 54-64)
Desde la lectura pausada de los nn. 56-62 de Ecclesia in Africa hacer una reflexión sobre la inculturación como don de Dios a la Iglesia y a la humanidad
5. Desde el compromiso... Proponer algunas actividades que pudieran ayudar a personas alejadas a cercarse a Dios
Buscar el testimonio de algún misionero, especialmente de los que trabajan en extremo Oriente, para descubrir cómo su tarea es escondida y lenta, pero que se fundamenta en esta convicción antropológica.
Exponer experiencias personales de cómo en la historia de cada uno hay signos evidente de iniciativas divinas en las que Dios ha salido a nuestro encuentro.
Detallar con respeto rasgos de las culturas propias de los inmigrantes y ver cómo desde el respeto se les puede ayudar a encotrar la huella de Dios en ellas.
6. Desde la oración... SALMO 8 ¡Oh Yahveh, Señor nuestro, qué glorioso tu nombre por toda la tierra! Tú que exaltaste tu majestad sobre los cielos, en boca de los niños, los que aún maman, dispones baluarte frente a tus adversarios, para acabar con enemigos y rebeldes. Al ver tu cielo, hechura de tus dedos, la luna y las estrellas, que fijaste tú, ¿qué es el hombre para que de él te acuerdes, el hijo de Adán para que de él te cuides? Apenas inferior a un dios le hiciste, coronándole de gloria y de esplendor; le hiciste señor de las obras de tus manos, todo fue puesto por ti bajo sus pies: ovejas y bueyes, todos juntos, y aun las bestias del campo, y las aves del cielo, y los peces del mar, que surcan las sendas de las aguas. ¡Oh Yahveh, Señor nuestro, qué glorioso tu nombre por toda la tierra! TEMA 4.- Testigos del Dios Vivo “La Iglesia peregrinante es misionera por su naturaleza, puesto que toma su origen de la misión del Hijo y del Espíritu Santo, según el designio de Dios Padre” (AG, 2). |
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OBJETIVOS
En el desarrollo de este tema se pretende caminar hacia las siguientes metas: - Llegar al convencimiento de que la responsabilidad misionera de la Iglesia tiene su origen en el Amor trinitario de Dios y se hace presente por el Hijo en el Espíritu
- Descubrir que Jesucristo es el centro de la misión y el modelo para el bautizado que ha recibido su misma misión.
- Despertar en los fieles el deseo de dejarse llevar por la gracia del Espíritu santo que anima a la Iglesia y a los cristianos
1. Desde la observación... Desde la percepción de que el órgano es anterior a la función, se llega a pensar que Jesús primero crea la Iglesia y le asigna una función. La verdad es muy distinta: por que hay una misión, se funda la Iglesia. Primero es la misión que nace de Dios amor, después nace la Iglesia.
Jesucristo sigue siendo el punto de referencia de cualquier tipo de comportamiento. Ante su persona nadie queda indiferente. Pablo VI hablaba de que Jesús puede ser considerado como un fantasma creado por la fe de sus seguidores, o como un auténtico líder capaz de suscitar y aglutinar muchas aspiraciones, o como el Hijo de Dios que se ofrece ante el mundo como su salvador.
Recientemente un presentador de TV después de entrevistar a una misionera por teléfono que trabaja en Pakistán comentó: “Ciertamente los misioneros son de otra raza”. Sorprende y mucho la capacidad de entrega y generosidad de estas personas. Fácilmente las convertimos en héroes. Cuando se les pregunta, ellos nos descubre que la fuerza les viene de lo alto.
2. Desde la escucha... La identificación de Jesús con su Padre Dios desvela que su misión nace del Amor de Dios: “Jesús gritó y dijo: «El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado; y el que me ve a mí, ve a aquel que me ha enviado. Yo, la luz, he venido al mundo para que todo el que crea en mí no siga en las tinieblas. Si alguno oye mis palabras y no las guarda, yo no le juzgo, porque no he venido para juzgar al mundo, sino para salvar al mundo.El que me rechaza y no recibe mis palabras, ya tiene quien le juzgue: la Palabra que yo he hablado, ésa le juzgará el último día; porque yo no he hablado por mi cuenta, sino que el Padre que me ha enviado me ha mandado lo que tengo que decir y hablar, y yo sé que su mandato es vida eterna. Por eso, lo que yo hablo lo hablo como el Padre me lo ha dicho a mí.» Jn 12, 44-50). 3. Desde la reflexión... Sobre el origen trinitario de la misión: — Documento Base, 23-26 — La misión ad gentes, pgs. 9-12 — AG, 2-4 — LG, 2-4 — RM, 1 — CEC, 238-267; 290-292 Sobre la centralidad de Jesucristo en la misión: — Documento Base, 27-28; 31-32 — AG, 3 — LG, 3 — EN, 6-16 — RM, 4-11 — CEC, 422-451 — Ecclesia in America, 67-68 — Ecclesia in Africa, 60-61 — NMI, 3 | Sobre la acción del Espíritu Santoen la misión — Documento Base, 29-32 — AG, 4 — LG, 4 — EN, 75 — RM, III; 87 — CEC, 422-451 — Ecclesia in America, 29 — TMA 44-45 |
4. Desde el diálogo... A partir de la lectura de los números 2-4 del Decreto Ad Gentes ponderar en el grupo la importancia que tiene para la misión el descubrimiento de que su origen está en la entraña misma del misterio trinitario. Desde este descubrimiento se valora su irrenunciable trascendencia para la vida de la Iglesia y del cristiano.
Avanzar en la comprensión de cómo el conocimiento y la contemplación del rostro de Cristo, tal como se indica en la Carta Novo Millennio Ineunte, lleva a los cristianos a transformarse en misioneros.
A partir del texto del capítulo 2 de Hechos descubrir la acción del Espíritu Santo en la misión de la Iglesia y de los misoneros
5. Desde el compromiso... Hacer una oración conjunta teniendo como texto inspirador Jn 12, 44-50 y subrayando sus connotaciones misioneras
Los cristianos tienen la misión de mostrar el “amor fontal” de Dios a los hombres. Concretar en grupo cómo se puede hacer presente la misericordia divina que tiene predilección con los más necesitados.
Dibujar con gestos y signos algunos de los rasgos de Jesucristo como misionero y testigo del Dios único y verdadero.
Concretar el modo de difundir entre los fieles el conocimiento de Jesús a través de la lectura del Evangelio.
Invocar al Espíritu para que derrame su gracia en los grupos y personas que se preparan para la celebración del Congreso Nacional de Misiones.
6. Desde la oración... ORACIÓN AL ESPÍRITU Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del amor consuelo. Ven, dulce huésted del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas del fuego gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos. Entra en el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos. Mira el vacío del hombre, si tu le faltas por dentro; mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos; por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. TEMA 5.- La Iglesia, camino de la Misión
“Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar, es decir, para predicar y enseñar, ser canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios, perpetuar el sacrificio de Cristo en la santa Misa, memorial de su muerte y resurrección gloriosa” (EN, 14). |
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OBJETIVOS:
En el desarrollo de este tema se pretende caminar hacia las siguientes metas: - Acercarse a la Iglesia para descubrirla como camino e instrumento de la misión que el Padre entrega a su Hijo con la fuerza del Espíritu
- Fortalecer en los fieles la convicción de que el anuncio del Evangelio debe ir acompañado del testimonio de la comunión eclesial
- Descubrir que la Iglesia coopera a la implantación del Reino de Dios cuando se convierte en instrumento de paz, de justicia y de perdón.
1. Desde la observacion Con mucha frecuencia se identifica a la Iglesia como institución en manos de la jerarquía para alcanzar una serie de objetivos propuestos desde las mismas estructuras eclesiásticas. Esta visión desfigura el misterio de la Iglesia como Pueblo de Dios, constituida para hacer presente el amor que nace de Dios Trinidad.
“Sobran maestros, se necesitan testigos”, expresión frecuente en los ámbitos eclesiales. Expresión que se convierte en denuncia cuando se percibe que hay una superabundancia de palabras, pero no se ven los testimonios de vida que ratifican con su conducta estos conocimientos. “Con las obras yo te mostraré la fe”, decía Santiago.
A veces se hacen planteamientos dicotómicos de la Iglesia, subrayando lo trascendente en perjuicio de lo inmanente, apostando por la implantación de valores humanos silenciando la dimensión escatológica. Se hace necesario descubrir en el Evangelio qué entiende Jesús cuando habla de su Reino y cómo hay que implantarlo en la tierra.
2. Desde la escucha... Para entender el misterio de la Iglesia es preciso situarse en el momento en que Jesús entrega a los primeros discípulos su misión: “Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron. Jesús se acercó a ellos y les habló así: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28, 16-20). 3. Desde la reflexión... Sobre la misión evangelizadora de la Iglesia completar con: — Documento Base, 33-34 — La misión ad gentes, p. 11-12 — AG, 1-2; 5 — EN, 13-16 — RM, 9; 20 — TMA, 57 — Declaración Dominus Jesus, 16-17 Sobre la comunión eclesial y el anuncio misionero ver: — Documento Base, 35-38 — La misión ad gentes, p. 11-12 — LG, 13-15 — AG, 6; 10-14 — RM, 42-45 — Ecclesia in Africa, 57-58 — Ecclasia in America, 33 | Sobre el Reino de Dios y la figura de María en la actividad misionera de la Iglesia: — Documento Base, 39-41 — LG, 5 — EN, 8 — RM, 12-20 — TMA, 54 — NMI, 58 — Ecclesia in Africa, VI |
4. Desde el diálogo...
Desde la lectura del n. 15 de Evangelii Nuntiandi enumerar los principales rasgos que configuran a la Iglesia en su misión evangelizadora.
Avanzar en la comprensión de cómo la comunión eclesial sólo es posible desde la aceptación de la singularidad de los carismas que Dios suscita en la Iglesia.
Profundizar en la fuerza del testimonio desde la lectura de los números 42-43 de RM, y desde el ejemplo de cristianos conocidos, especialmente los santos.
Exponer las principales ideas que Juan Pablo II propone en el capítulo II de Redemptoris missio sobre el Reino de Dios
5. Desde el compromiso... Desde el amor a la Iglesia y el respeto a sus instituciones hacer una denuncia de acciones y comportamientos eclesiales que desfiguran su rostro como evangelizadora.
Proponer a la comunidad parroquial acciones en las que pueda mejorar como comunidad misionera y evangelizadora.
Concretar algunos gestos que el grupo puede asumir como testimonio de la comunión eclesial dentro de la comunidad cristiana a la que pertenecen.
Sugerir alguna experiencia testimonial para presentar en el Congreso Nacional de Misiones
Preparar una vigilia mariana para fomentar en la comunidad cristiana el compromiso por la misión.
6. Desde la oración... ORACIÓN A MARÍA Préstanos, María, tus oídos, para escuchar y guardar la Palabra en el corazón, “como Tú”, toda nuestra vida. A nosotros, no nos resulta fácil dejarnos hacer por la Palabra. Confiamos mucho en nuestra inteligencia y prepotencia. Estamos lejos de una actitud de pobres abiertos a la sorpresa de Dios. Enséñanos, María, a ser oyentes de la Palabra. Prepara nuestras vidas a la acción del Espíritu Santo, y despierta cada mañana nuestros oídos para escuchar palabras de vida. TEMA 6.- Diálogo interreligioso “A la luz de la economía de la salvación, la Iglesia no ve un contraste entre el anuncio de Cristo y el diálogo interreligioso; sin embargo, siente la necesidad de compaginarlos en el ámbito de su misión ad gentes. En efecto, conviene que estos dos elementos mantengan su vinculación íntima y, al mismo tiempo, su distinción, por lo cual no deben ser confundidos, ni instrumentalizados, ni tampoco considerados equivalentes, como si fueran intercambiables” (RM, 55). |
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OBJETIVOS
En el desarrollo de este tema se pretende caminar hacia las siguientes metas: - Comprender cómo Dios nos enseña a evangelizar a través del diálogo y la escucha
- Profundizar en el diálogo como medio para el anuncio
- Justificar la necesidad del anuncio misionero como exigencia del diálogo interreligioso
- Desde la observación...
1. Desde la reflexión... Dialogar con otra persona es disponerse a escuchar cuanto tiene que decir y estar dispuesto a valorar lo que nos dice con la esperanza de que eso nos pueda ayudar. No es diálogo el querer imponer o simplemente oír. Dios ha entrado en diálogo con el hombre escuchando sus inquietudes y haciéndose cargo de sus proyectos. Así ha sido y es su modo de proceder.
Al hablar del diálogo intereligioso en ocasiones se equipara a un cierto relativismo y sincretismo religioso: se trata, se dice, de una suma indiscriminada y relativista de las diversas creencias. Es preciso partir de que el diálogo se funda en la valoración recíproca de las diversas creencias religiosas, pero sin caer en el indiferentismo religioso.
El talante dialogante de los cristianos es sin duda uno de los mejores testimonios de la Iglesia que parte del reconocimiento de los valores religiosos que se descubre en otras creencias religiosas. Este estilo evangelizador comporta la espontaneidad del anuncio, la fidelidad a las propias creencias y la apertura a otros modos de entender lo religioso.
2. Desde la escucha... “Pablo, de pie en medio del Areópago, dijo: «Atenienses, veo que vosotros sois, por todos los conceptos, los más respetuosos de la divinidad. Pues al pasar y contemplar vuestros monumentos sagrados, he encontrado también un altar en el que estaba grabada esta inscripción: «Al Dios desconocido». Pues bien, lo que adoráis sin conocer, eso os vengo yo a anunciar. El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, que es Señor del cielo y de la tierra, no habita en santuarios fabricados por manos humanas, ni es servido por manos humanas, como si de algo estuviera necesitado, el que a todos da la vida, el aliento y todas las cosas. El creó, de un solo principio, todo el linaje humano, para que habitase sobre toda la faz de la tierra fijando los tiempos determinados y los límites del lugar donde habían de habitar, con el fin de que buscasen la divinidad, para ver si a tientas la buscaban y la hallaban; por más que no se encuentra lejos de cada uno de nosotros; pues en él vivimos, nos movemos y existimos, como han dicho algunos de vosotros: "Porque somos también de su linaje". Si somos, pues, del linaje de Dios, no debemos pensar que la divinidad sea algo semejante al oro, la plata o la piedra, modelados por el arte y el ingenio humano. Dios, pues, pasando por alto los tiempos de la ignorancia, anuncia ahora a los hombres que todos y en todas partes deben convertirse, porque ha fijado el día en que va a juzgar al mundo según justicia, por el hombre que ha destinado, dando a todos una garantía al resucitarlo de entre los muertos”. (Hch 17, 22-31). 4. Desde la reflexión... Sobre el diálogo interreligioso completar con: — Documento Base, 42-44 — La misión ad gentes, p. 33 — RM, 55-57 — Ecclesia in America, 49-51 — Ecclesia in Asia, 29-31 | Sobre el diálogo y la misión ver: — Documento Base, 45-46 — La misión ad gentes, p. 33 — NA, 1-5 — RM, 55-57 — Diálogo y anuncio, 33-41 — NMI, 54-56 |
4. Desde el diálogo... Desde la lectura del n. 53 de Evangelii Nuntiandi razonar la importancia que tiene para la Iglesia el diálogo interreligioso en estos momentos.
Hacer una lectura comentada de la Declaración Nostrae aetate del Concilio Vaticano II.
Clarificar la distinción entre el diálogo interreligioso y el diálogo ecuménico.
Comentar entre todos los miembros del grupo las distintas formas de diálogo que se exponen en el documento Diálogo y anuncio, 42-46.
Argumentar por qué se dice que el diálogo interreligioso ya es en sí mismo anuncio misionero.
5. Desde el compromiso... Invitar a alguna persona de creencias religiosas no cristianas y establecer con ella un diálogo para un mejor conocimiento. Orar en común para pedir a Dios que suscite en la Iglesia el respeto y el acercamiento de las diversas creencias religiosas a Jesucristo, revelador de Dios Padre.
Narrar algunas experiencias misioneras sobre el procedimiento más habitual para hacer presente el anucio salvador de Dios en el contexto de otras religiones.
Describir la conversión de alguna personal al cristianismo.
6. Desde la oración... SALMO 22 Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas; me guía por el sendero justo, por el honor de su Nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo porque Tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. Preparas una mesa ante mí enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. Tu bondad y tu misericordia me acompañarán Todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término. Gloria.... TEMA 7.- Responsables de la Misión “Toda Iglesia particular debe abrirse generosamente a las necesidades de las demás. La colaboración entre las Iglesias, por medio de una reciprocidad real que las prepare a dar y a recibir, es también fuente de enriquecimiento para todas y abarca varios sectores de la vida eclesial” (RM, 64) |
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OBJETIVOS En el desarrollo de este tema se pretende caminar hacia las siguientes metas: - Descubrir que la incorporación a la Iglesia por el bautismo constituye a cada bautizado en discípulo del Señor, y testigo del Evangelio.
- Ayudar a entender que la universalidad de la Iglesia se hace presente en la preocupación misionera de las Iglesia locales.
- Agradecer a Dios que haya depositado en los fieles cristianos la responsabilidad misionera.
- Promover la vocación específica a la misión.
1. Desde la observación... Es frecuente escuchar que “esto” de las misiones es cosa de algunos “especialistas” que se apuntan generosamente a estar en la vanguardia de la Iglesia. Los demás queda en segunda línea para el “avituallamiento”. En todo caso hay algunos que tienen la tarea de ser “correa de transmisión”: llevar a los misioneros lo que reciben de retaguardia.
La atención de la Iglesia a la misión ordinariamente está siendo llevada a cabo por los miembros de instituciones misioneras que el Espíritu ha suscitado en la Iglesia. Estas integran a religiosos y religiosas de vida consagrada. Pero en la últimas décadas se han incorporado laicos que entregan su vida por vocación al anuncio del Evangelio en los lugares y ámbitos de misión.
Los misioneros se incorporan a la tarea de la evangelización por haber descubierto en su interior la llamada misionera. Reconocen que Dios ha tomado en ellos la iniciativa. Por eso su fidelidad a la vocación pasa necesariamente por el cultivo de una fuerte espiritualidad misionera que tiene como argumento central su vinculación a Jesucristo y a su Iglesia.
1. Desde la escucha... “Había en la Iglesia fundada en Antioquía profetas y maestros: Bernabé, Simeón llamado Níger, Lucio el cirenense, Manahén, hermano de leche del tetrarca Herodes, y Saulo. Mientras estaban celebrando el culto del Señor y ayunando, dijo el Espíritu Santo: «Separadme ya a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado». Entonces, después de haber ayunado y orado, les impusieron las manos y les enviaron. Ellos, pues, enviados por el Espíritu Santo, bajaron a Seleucia y de allí navegaron hasta Chipre. Llegados a Salamina anunciaban la Palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Tenían también a Juan que les ayudaba” (Hch 13, 1-5). 3. Desde la reflexión... Sobre la diócesis misionera se puede profundizar en: — Documento Base, 47-51 — La misión ad gentes… pgs. 38-39 — AG, 19-20 — EN, 62-64 — RM, 48-49; 64 — CEC, 832-835 | Sobre el ministerio de la misión ver: — Documento Base, 52 — EN, 68- 70; 72-73 — RM, 67-74 — CEC, 874-879 Sobre la vocación misionera se puede acudir a: — Documento Base, 53-54 — AG, 23 — EN, 5 — RM, 65-66; 79; VIII |
4. Desde el diálogo... Diseñar en un mapa el recorrido misionero de Pablo y Bernabé con los datos que ofrecen los capítulos 13 y 14 de los Hechos de los Apóstoles.
Después de leer en n. 48 del “Documento Base” dialogar sobre su contenido. Pueden ayudar a este diálogo interrogantes como: ¿Por qué se identifica misión y santidad? ¿Dónde radica el hecho de que los cristianos tienen el deber de anunciar a Jesucristo?
Señalar algunos rasgos de la propia diócesis que sean signo de su preocupación por la misión: Celebración del misionero diocesano, países donde hay misioneros y misioneras de la diócesis, etc.
Profundizar en lo específico de la responsabilidad misionera de los obispos, de los presbíteros, de los religiosos y religiosas y de los laicos.
Clarificar con el catequista o moderador del grupo qué añade la vocación misionera a la responsabilidad que todo cristiano tiene por la misión universal de la Iglesia.
5. Desde el compromiso... Proponer a los responsables de la pastoral parroquial o de la comunidad establecer unos lazos de relación entre la propia comunidad y otra ubicada en un territorio de misión.
Atender desde el grupo aquellos sectores de la comunidad que actualmente están necesitados de una primera evangelización.
Entrar en relación con algunos misioneros de la diócesis para conocer su trabajo y participar con ellos en su tarea evangelizadora
Presentar a la comunidad parroquial alguna institución misionera mostrando los rasgos más específicos de ella: historia, fundación, lugares donde están sus miembros, etc.
Meditar en silencio el contenido de la cita de Redemptoris missio que se reproduce en el n. 54 del “Documento Base”, referida a la espiritualidad misionera.
6. Desde la oración... ORACIÓN DE LA ENTREGA Padre mío, me abandono a Ti. Haz de mí lo que quieras. Lo que hagas de mí te lo agradezco, estoy dispuesto a todo, lo acepto todo. Con tal que tu voluntad se haga en mí y en todas tus criaturas, no deseo nada más, Dios mío. Pongo mi vida en tus manos. Te la doy, Dios mío, con todo el amor de mi corazón, porque te amo, y porque para mí amarte es darme, entregarme en tus manos sin medida, con infinita confianza, porque Tú eres mi Padre. Charles de FOUCAULD TEMA 8.- Iglesias Misioneras “La formación misionera del Pueblo de Dios es obra de la Iglesia local con la ayuda de los misioneros y de sus institutos, así como de los miembros de las Iglesias jóvenes. Esta labor ha de ser entendida no como algo marginal, sino central en la vida cristiana... Las Iglesias locales, por consiguiente, han de incluir la animación misionera como elemento primordial de su pastoral ordinaria en las parroquias, asociaciones y grupos, especialmente los juveniles” (RM, 83). |
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OBJETIVOS
En el desarrollo de este tema se pretende caminar hacia las siguientes metas: -
Suscitar en los miembros del grupo la convicción de que la animación y formación misionera son esenciales en la vida de la comunidad cristiana. -
Abrir horizontes para poder insertar la dimensión misionera en cualquiera de los proyectos formativos de los fieles cristianos. -
Promover una cooperación espiritual, personal y económica con las Iglesias más necesitadas. -
Reconocer que la cooperación siempre es recíproca entre las comunidades cristianas
1. Desde la observación... Las comunidades cristianas están haciendo esfuerzos para que los niños, adolescentes y jóvenes sean iniciados en la fe y en la vida cristiana. Se hace ordinariamente con ocasión de la celebración de los sacramentos de la iniciación cristiana. Sin embargo, en estos procesos de formación se atiende prioritariamente la dimensión cognoscitiva del misterio cristiano, la preparación a la celebración sacramental y la iniciación a un estilo de vida evangélica, y se suele descuidar la dimensión apostólica y misionera de los cristianos.
Los materiales de formación religiosa que ordinariamente se usan en la formación básica de los fieles cristianos (textos de religión, materiales catequéticos, etc. ) no atienden suficientemente la formación misionera, dejándola reducida a un simple tema a desarrollar con ocasión de una Jornada misionera. Sin esta formación misionera inicial básica difícilmente se puede esperar de los cristianos que sean sensibles a su responsabilidad misionera.
La cooperación de los cristianos con el mundo de la misión suele reducirse en el mejor de los casos a una cooperación económica. Juan Pablo II llama la atención de la sospecha que puede despertar aquella comunidad que trata de suplir con su cooperación económica las carencias de respuestas personales para la misión. La cooperación económica es importante, pero no lo es menos la espiritual, y sobre todo la personal.
2. Desde la escucha... “Entonces voló hacia mí uno de los serafines con una brasa en la mano, que con las tenazas había tomado de sobre el altar, y tocó mi boca y dijo: «He aquí que esto ha tocado tus labios: se ha retirado la culpa, tu pecado está expiado.» Y percibí la voz del Señor que decía: «¿A quién enviaré? ¿y quién irá de parte nuestra?»” (Is 6, 6-8). 3. Desde la reflexión... Sobre la animación misionera se puede ampliar en: — Documento base, 55-58 — La misión ad gentes.. pg. 44-48 — AG, 25-26 — EN, 74-80 — RM, 66; 82-84 — Ecclesia in Africa, 75 | Sobre la cooperación misionera ver: — Documento base, 59-62 — La misión ad gentes.. pg. 48-51 — AG, 35-41 — RM, 77-82 — Ecclesia in Africa, 21 — Ecclesia in America, 2; 36-37; 74. |
4. Desde el diálogo... A partir del texto de la Conferencia Episcopal, reproducido en el n. 55 del “Documento Base”, señala las principales preocupaciones de la Iglesia española respecto de la tarea misionera.
Proponer medios prácticos por los que pueda mejorarse a nivel parroquial, diocesano y nacional la animación y formación misionera.
Clarificar a la luz de los documentos de las Iglesia y de la propia experiencia el sentido y finalidad de la vocación misionera ad vitam.
Tradicionalmente se considera el mes de octubre como el mes esencialmente misionero, y sus cuatro semanas se dedican a potenciar cuatro formas cooperar: oración; sacrificio; cooperación económica y promoción de las vocaciones misioneras. Ver y juzgar cómo se atienden estas dimensiones en la parroquia o comunidad cristiana.
Hacer una amplia reflexión sobre la cooperación económica de la parroquia y de la diócesis a favor de las misiones, y sobre la posibilidad de incrementarla.
5. Desde el compromiso... Estudiar algunos medios que favorezcan la formación misionera de los fieles de la comunidad.
Ver cómo los catequistas de la parroquia pueden tener una mayor formación e inquietud misionera
Proponer medios para fomentar una mayor cooperación económica a favor de las misiones
Establecer una cadena de oración a favor de algunas intenciones concretas de carácter misionero
Pensar en algún medio para que la formación misionera llegue a los niños, a los jóvenes y a las familias.
Comprometerse en incrementar la información misionera a todos los niveles de la parroquia y de la comunidad a la que se pertenece.
6. Desde la oración... SUSCITA MISIONEROS (Día del Domund) Que haya bocas que pregonen tu nombre, Señor. Señor, suscita misioneros en tu Iglesia. Que haya ojos de creyentes que vean las necesidades de los hermanos. Señor, suscita misioneros en tu Iglesia. Que haya pies valientes que vayan donde nadie va. Señor, suscita misioneros en tu Iglesia. Que haya corazones que se entreguen a los que nadie se entrega. Señor, suscita misioneros en tu Iglesia. Que hay bocas que anuncien que Tú eres el Dios de la salvación. Señor, suscita misioneros en tu Iglesia. Que haya vidas que se entreguen para que otros tengan tu vida. Señor, suscita misioneros en tu Iglesia. Que haya manos de creyentes que den la mano a los que buscan y no encuentran. Señor, suscita misioneros en tu Iglesia. Que haya generosidad entre los creyentes para llevar tu Reino a todos los rincones de la tierra. Señor, suscita misioneros en tu Iglesia.
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