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Como preparación al Congreso Nacional de Misiones, se han elaborado unos materiales litúrgicos bajo el lema "Verano Misionero". Desde el próximo día 27 de julio, y hasta el domingo anterior a la celebración del Congreso, el 14 de septiembre, se proponen unos textos misioneros para la celebración de la Eucaristía, en sintonía con el documento base y las orientaciones pedagógicas.

 

DESDE LA FE A LA MISIÓN

DOMINGO 27 DE JULIO DE 2003
DOMINGO 17º DEL TIEMPO ORDINARIO

Entrada

En esta comunidad queremos unirnos a quienes van a celebrar el Congreso Nacional de Misiones en Burgos del 18 al 21 de Septiembre.

Durante ocho domingos traeremos a nuestra oración y contemplación los temas preparatorios del Congreso.

Que estas celebraciones nos ayuden a ser comunidad abierta a la Misión “Ad Gentes”.

En la historia de la Iglesia, el impulso misionero ha sido siempre signo de vitalidad, así como su disminución es signo de una crisis de fe”.

Vivamos con gozo esta invitación a descubrir que todos los bautizados estamos llamados a ser Misioneros.

Acto Penitencial

Porque hemos debilitado nuestra conciencia de pertenencia a la Iglesia. Señor ten piedad
Porque no suscitamos vocaciones misioneras. Cristo ten piedad.
Porque hemos negado nuestra ayuda a los necesitados. Señor ten piedad.

Introducción a la Palabra

“Comerán y sobrará”. Con estas palabras, Eliseo manda repartir los panes de las ofrendas, como un preludio de la multiplicación de los panes que nos ofrece el Evangelio de San Juan.

El Salmo confirma, como respuesta, la generosidad de Dios.

San Pablo invita a la Iglesia a vivir en unidad.

El Evangelio nos muestra al Dios capaz de compartir su pan con la humanidad.

Sugerencias para la homilía

Sólo en la fe se comprende y se fundamenta la misión:

Necesitamos reavivar en nosotros el impulso de la Iglesia en los orígenes, dejarnos afectar por el ardor de la predicación después de Pentecostés: ¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!

Los primeros cristianos asumieron la tarea misionera como algo normal en su condición de discípulos.

La conciencia de pertenecer a la Iglesia hace que los cristianos sean fundamentalmente “testigos”.

El reconocimiento de la tarea realizada por los misioneros abre nuevos horizontes para quienes deseamos actualizar esta dimensión fundamental de la vocación cristiana.

Actualmente es necesaria la presentación clara y vivencial de la figura y del mensaje de Cristo.

El mayor desafío es el encuentro de las religiones y culturas actuales con el cristianismo.

El misionero es el hombre de las Bienaventuranzas. La característica de toda vida misionera auténtica es la alegría interior, que viene de la fe.

En un mundo angustiado y oprimido por tantos problemas, que tiende al pesimismo, el anunciador de la Buena Noticia ha de ser alguien que ha encontrado en Cristo la verdadera esperanza.

Todas la preguntas “sobre la misión de la Iglesia” encuentran la respuesta en que: LA IGLESIA ES IGLESIA POR SER MISIONERA.

Recordar el nº 64 de 'Ecclesia in Europa':

64. Un anuncio de Jesucristo y de su Evangelio que se limitara sólo al contexto europeo mostraría síntomas de una preocupante falta de esperanza. La obra de evangelización está animada por verdadera esperanza cristiana cuando se abre a horizontes universales, que llevan a ofrecer gratis a todos lo que se ha recibido también como don. La misión ad gentes se convierte así en expresión de una Iglesia forjada por el Evangelio de la esperanza, que se renueva y rejuvenece continuamente. Ésta ha sido la convicción de la Iglesia en Europa a lo largo de los siglos: innumerables grupos de misioneros y misioneras han anunciado el Evangelio de Jesucristo a las gentes de todo el mundo, yendo al encuentro de otros pueblos y civilizaciones.
El mismo ardor misionero debe animar a la Iglesia en la Europa de hoy. La disminución de presbíteros y personas consagradas en ciertos Países no ha de ser impedimento en ninguna Iglesia particular para que asuma las exigencias de la Iglesia universal. Cada una encontrará el modo de favorecer la preparación a la misión ad gentes, para responder así con generosidad al clamor que se eleva aún en muchos pueblos y naciones deseosas de conocer el Evangelio. En otros Continentes, particularmente Asia y África, las Comunidades eclesiales observan todavía a las Iglesias en Europa y esperan que sigan llevando a cabo su vocación misionera. Los cristianos en Europa no pueden renunciar a su historia.

Oración de los fieles

HOY ORAMOS POR LAs NECESIDADES PASTORALES MISIONERAS, COMPROMETIENDONOS A SUSCITAR EN NUESTRA COMUNIDAD LA RESPONSABILIDAD MISIONERA.

Por la Iglesia, para que sepamos unirnos en las inquietudes y logros de la Misión “Ad Gentes”. Roguemos al Señor.

Por el próximo Congreso Nacional de Misiones para que irradie entusiasmo misionero en todas la comunidades cristianas de España. R/

Por todas las Iglesias y Religiones para que superando las diferencias y divisiones unamos nuestros esfuerzos para ser signo en el mundo de reconciliación y de paz. R/

Por los gobernantes, para que busquen unidos un orden internacional justo, favoreciendo la liberación de los países empobrecidos. R/

Por nuestra comunidad para que seamos agradecidos con los misioneros de nuestra Iglesia y asumamos el relevo en La Misión “Ad Gentes”. R/

Oración final

GRACIAS...

Enséñame, Señor a decir: ¡Gracias! Gracias en distintos idiomas, gracias a las distintas personas, pero, sobre todo, Señor, gracias porque... ¡existes!. Gracias por la Eucaristía, gracias por tu Madre, gracias por todos y cada uno de tus hijos, mis hermanos, que día a día colocas junto a mi. Gracias, en fin, por haberme enseñado a darte y a dar las gracias.

 

"HACIA UN VOCABULARIO"

DOMINGO 3 DE AGOSTO DE 2003
DOMINGO 18º DEL TIEMPO ORDINARIO

Entrada

En esta Celebración vamos a dar el segundo paso en la preparación del Congreso Nacional de Misiones que tendrá Lugar en Burgos del 18 al 21 de Septiembre.

La dificultad de interpretar esta realidad compleja y mudable respecto al mandato de evangelización, se manifiesta en el mismo “vocabulario” misionero…Se prefiere emplear el sustantivo “misión” en singular y el adjetivo “misionero”, para calificar toda actividad de la Iglesia.”

Que el encuentro con Cristo en la Eucaristía nos ayude a vivir en Comunión con toda la Iglesia.

Acto penitencial

Porque desconocemos los documentos sobre la actividad misionera de la Iglesia. Señor ten piedad.
Porque hemos reducido la dimensión misionera de la Iglesia a la acción de unos pocos “especialistas”. Cristo ten piedad.
Porque no hacemos nuestra la evangelización de los que desconocen a Cristo. Señor ten piedad.

Introducción a la Palabra

A la protesta del pueblo contra Moisés en el desierto, porque siente hambre, Dios responde: “Yo haré llover pan del cielo”. Y les proporciona el Maná.

En el salmo reafirmamos que “El Señor les dio un trigo celeste”.

San Pablo nos va a exhortar a “vestirnos de la nueva condición humana, creada a imagen de Dios”.

El evangelio de san Juan nos va a recordar quién es para nosotros “el pan de vida”.

Sugerencias para la homilía

Evangelizar es el acto por el que se anuncia la Buena Noticia de Jesucristo.

Misión es el envío o mandato para recordar al hombre la acción de Dios en la creación y en la Historia, por medio de Jesucristo.

La misión implica unos enviados, unos misioneros, que en principio son todos aquellos que han sido incorporados al misterio de Dios por medio del Bautismo y forman parte de la comunidad cristiana.

“Misión ad gentes”: es la acción evangelizadora de la Iglesia dirigida a los no cristianos para invitarles a la conversión, desde el primer anuncio del Evangelio donde todavía no ha sido realizado.

“Misión ad extra”: es la misión “ad gentes” circunscrita a grandes zonas geográficas donde no ha resonado aún el anuncio del Evangelio. También lo son los nuevos areópagos y las nuevas situaciones de pobreza e injusticia social.

“Misión ad intra”: es la acción misionera de la Iglesia con las personas que aún no han recibido el primer anuncio del Evangelio, pero comparten su existencia con miembros de las comunidades cristianas ya evangelizadas.

“Nueva evangelización”: es la acción evangelizadora de la Iglesia dirigida a los bautizados que no se sienten vinculados o participando de la fe de la Iglesia.

“Implantación de la Iglesia”: es la acción misionera que colabora para que las Iglesias locales alcancen su madurez y autosuficiencia.

“El Reino de Dios”: es el proyecto de amor de Dios que se comunica como amor creador y redentor. Es comunión en solidaridad y amor que no excluye a nadie ni a nada y que terminará por realizarse en plenitud.

Oración de los fieles

Al Padre, que nos regala su amor por medio de su Hijo, quien hace valer su entrega a favor de todo el genero humano le pedimos:

Para que nos haga solidarios con la tarea evangelizadora de la Iglesia a fin de que todos conozcan su plan de salvación. Roguemos al Señor.

Para que mostremos el rostro de Dios Padre a todas las personas y en todos los continentes, sin poner fronteras a la acción del Espíritu Santo. R/

Para que llevemos la llamada de conversión, amor y paz que Jesucristo ofreció con su entrega en la cruz. R/

Para que la misión en la Iglesia crezca con vocaciones misioneras abundantes y que todos sus miembros trabajemos con ilusión y esperanza a fin de que el Reino se extienda en todo el mundo. R/

Para que reconozcamos con agradecimiento y disponibilidad nuestra responsabilidad misionera con motivo del Congreso Nacional de Misiones. R/

 

"DIMENSIÓN ANTROPOLÓGICA DE LA MISIÓN"

DOMINGO 10 DE AGOSTO DE 2003
DOMINGO 19º DEL TIEMPO ORDINARIO

Entrada

Unidos en la preparación del Congreso Nacional de Misiones queremos descubrir que cada persona tiene en su interior una fuerza que tiende hacia Dios; que este Dios sale al encuentro en cada lugar y circunstancia, por lo que estamos obligados a valorar y respetar las diversas culturas como realidad propia del modo de ser y vivir de cada pueblo.

La Eucaristía, celebración común de los cristianos, abierta a las distintas formas de expresión nos permite experimentar la unidad en la diversidad. Damos gracias a Dios por este sacramento de Comunión Universal.

Acto Penitencial

Porque en el mundo actual quiere predominar una sociedad sin necesidad de Dios ni religión. Señor ten piedad.
Porque a veces entendemos el encuentro de Dios con el ser humano como una contienda o una lucha entre culturas, sin comprender que es en el interior de cada persona donde Dios nos busca. Cristo ten piedad.
Porque no aceptamos ni respetamos las culturas diferentes y tratamos de imponer nuestros propios criterios. Señor ten piedad.

Introducción a la palabra

Elías, ante el fracaso absoluto, desea morir, se tumba bajo una retama y se queda dormido. Al despertar, encuentra un pan y un jarro de agua, acepta la invitación del ángel del Señor, come y recobra las fuerzas para seguir el camino.

El Salmo es una invitación a experimentar la bondad de Dios.

Esta experiencia Pablo la concreta en la imitación de Dios viviendo en el amor que se entrega.

San Juan sigue ofreciendo su catequesis del pan de vida: Comulgar del Cuerpo de Cristo nos da Vida Eterna.

Sugerencias para la homilía

Dios ha depositado en el interior del hombre su “capacidad” para encontrarse con Él. Jesucristo, Dios y hombre, nos ha atraído hacia sí.

Uno de los fundamentos de la evangelización es el reconocimiento de que el hombre camina a la búsqueda de Dios: “en lo más profundo del corazón del hombre está el deseo y la nostalgia de Dios.” El hombre busca un absoluto que sea capaz de dar respuesta y sentido a toda su existencia.

Para la fe cristiana no es el hombre quien busca a Dios, sino que es Dios quien busca al hombre.

El encuentro de Dios con el hombre tiene su origen en el Dios que se hace humano en Jesús, una “encarnación” que sigue concretándose en la realidad social y cultural de cada persona que acepta la Buena Noticia de Salvación.

Se entiende por “inculturación” el proceso mediante el cual el Dios de Jesús se ‘encarna’ en las diferentes culturas: alentando todo lo que es reflejo del rostro paterno de Dios y transformando lo que no es reflejo del amor de Dios. Así la inculturación asume todos los valores humanos auténticos purificándolos del pecado que es oposición al amor de Dios.

Oración de los fieles

Oramos confiando que Dios ha salido a nuestro encuentro.

Para que en la Iglesia sepamos mostrar el rostro Paterno de Dios de un modo adecuado a cada cultura , haciendo crecer la esperanza y la alegría de las personas. Roguemos al Señor.

Por todos los que viven entregados a los demás, para que nunca se dejen vencer por las dificultades o la incomprensión de quienes no aceptan el amor desinteresado de Dios. R/

Por todos nosotros, para que animados por la preparación al Congreso nacional de Misiones trabajemos por la justicia y el bien de todos los pueblos, como manifestación del amor de Dios. R/

Para que esta comunidad no deje de alentar la vocación misionera de cada uno de sus miembros. R/

Acoge, Señor, nuestra oración y concédenos cuanto necesitamos para vivir, en nuestro tiempo y cultura, como verdaderos discípulos de tu Hijo, quien vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Canto final

Nuestro mundo abriga tantas esperanzas,
Se oyen tantas voces que nos quieren salvar.
Nuestra fuerza viene del Amor y la Vida,
Nuestra Luz, el Evangelio, debe brillar.

ES LA HORA DE LA MISIÓN,
MENSAJERO ALZA LA VOZ.
ES LA HORA DE LA MISIÓN,
VIVE EL TIEMPO AL COMPÁS DE DIOS.

Hay muchas personas que han perdido el rumbo,
Giran en su vida sin saber dónde van.
Nuestra fuerza viene del Camino y la Vida,
Nuestra Luz, Buena Noticia, debe brillar.

ES LA HORA DE LA MISIÓN,
MENSAJERO ALZA LA VOZ.
ES LA HORA DE LA MISIÓN,
VIVE EL TIEMPO AL COMPÁS DE DIOS.

Mundo de creencias, mundo de culturas,
Todos en la búsqueda de la claridad.
Nuestra fuerza viene de la Luz y la Vida,
Sus Palabras, como estrellas, deben brillar.

 

"TESTIGOS DEL DIOS VIVO"

DOMINGO 17 DE AGOSTO DE 2003
DOMINGO 20º DEL TIEMPO ORDINARIO

Entrada

Traemos a la Eucaristía de este Domingo el convencimiento de que la responsabilidad misionera de la Iglesia tiene su origen en el Amor del Padre que se hace presente en su Hijo Jesús por el Espíritu Santo.

Jesucristo es el centro de la misión y el modelo para cada bautizado que ha recibido su misma misión.

Que esta celebración despierte en nosotros el deseo de dejarnos conducir por la gracia del Espíritu Santo que anima a la Iglesia y a cada cristiano.

Acto penitencial

Porque hemos desfigurado el rostro de la Iglesia creyendo que es anterior a la misión. Señor ten piedad.
Porque hemos considerado a Jesús como un fantasma creado por la fe de sus seguidores. Cristo ten piedad
Porque hemos convertido a los misioneros en héroes sin descubrir que esa fuerza les viene de Dios. Señor ten piedad

Introducción a la palabra

En los Proverbios la Sabiduría nos convoca a reunirnos para comer y beber de la experiencia que siguen los que buscan a Dios en el hambre de los necesitados, como es anunciado por las ciudades.

El Salmo sigue invitando a disfrutar de la bondad de Dios.

Para San Pablo es importante la alabanza y acción de Gracias a Dios como expresión de una vida sensata.

En la catequesis del pan de vida San Juan llega al punto culminante de su discurso: esta carne y sangre son comida y bebida de verdad. Las que nos permiten salir renovados, llenos de fuerza, para ser testigos de su Amor en el mundo.

Sugerencias para la homilia

Hacer participar a los hombres y mujeres de todos los tiempos de la comunión que existe entre el Padre y el Hijo en su Espíritu de Amor es el fin último de la misión: “DIOS ES AMOR”.

Los humanos no podemos entrar en comunión con Dios, si no es por medio de Cristo y bajo la acción del Espíritu.

Sólo Cristo salva porque, entre todos los que han sido enviados y entre las diversas manifestaciones de Dios presentes en la historia, sólo él es Dios como el Padre.

La fuente de la misión es: la realidad profunda de Dios Amor que llega a la humanidad por medio de Jesucristo.

El Espíritu Santo es el protagonista de la misión de Jesús y de la Iglesia: “enviados con la fuerza y la unción del Espíritu para anunciar la buena nueva a los pobres, la liberación a los oprimidos, el consuelo a los afligidos,….

El misionero es el testigo del Dios que le ha transformado, haciendo de su vida un acto permanente de amor entregado.

La oración y contemplación ocupan el centro de la vida misionera porque sólo desde la contemplación del rostro de Cristo se puede descubrir a cada una de las personas, y sólo desde la contemplación del rostro de los humanos se puede acceder a Dios amor:
— El futuro de la misión depende de la contemplación del evangelizador.
— El evangelizador que no es contemplativo, no puede anunciar a Cristo de modo creíble.

Oración de los fieles

A Dios Padre, movidos por el Espíritu de su Hijo Resucitado,
le hacemos llegar nuestras plegarias:

Por la Iglesia, para que en medio de los conflictos del mundo sepamos motivar encuentros entre las personas, y favorecer el perdón y la fraternidad. Roguemos al Señor

Para que el Congreso Nacional de Misiones nos impulse a trabajar unidos a todas las personas y grupos que buscan construir una sociedad más justa y solidaria. R/

Para que esta comunidad sea un espacio de encuentro y de vida, donde crezcamos en comprensión, respeto mutuo, justicia y amor. R/

Para que descubramos los nuevos ámbitos sociales y culturales de la misión “ad gentes” que necesitan ser atendidos en las diócesis españolas. R/

Para que avivemos nuestra conciencia misionera intensificando y fortaleciendo la animación misionera de nuestra comunidad. R/

Acoge, Padre, nuestra oración y concédenos aquello que es tu voluntad.

Oración final

SER CRISTIANO ES SER MISIONERO

Señor, Tú has dicho que tienes otras ovejas que no son todavía de tu rebaño.
Hazme comprender que ser cristiano es ser misionero.
Ayúdame para que yo te ayude a que todos te conozcan y así no haya más que un rebaño del cual seas Tú el único y Buen Pastor.

Jesús, Tú nos has dicho que los cristianos tenemos que ser “luz del mundo”.
Ayúdanos a ser tus apóstoles aquí y fuera de nuestro pueblo con el testimonio de los que trabajan por un mundo de relaciones justas, donde nadie abuse de nadie, los derechos humanos son conocidos y respetados, la tierra es la casa que nos has entregado para vivir en comunión con todos y con todo. Amén.

 

"LA IGLESIA, CAMINO DE LA MISIÓN"

DOMINGO 24 DE AGOSTO DE 2003
DOMINGO 21º DEL TIEMPO ORDINARIO

Entrada

Con esta celebración pasamos el ecuador de este Verano Misionero en camino hacia el Congreso Nacional de Misiones.

Pablo VIº escribió que “Evangelizar constituye la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Existe para evangelizar, es decir, para predicar y enseñar, ser canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios, perpetuar el sacrificio de Cristo en la santa Misa, memorial de su muerte y resurrección gloriosa”. Por eso que no podemos dejar de alentar nuestra vocación evangelizadora y misionera mientras celebramos la Eucaristía de la que cada vez salimos enviados a vivir lo que hemos celebrado. Comenzamos la celebración conscientes de que vamos a recibir una misión.

Acto penitencial

Porque no venimos a la Iglesia con el deseo de encontrar en ella una misión que realizar. Señor ten piedad.
Porque nos cuesta vivir en comunión eclesial. Cristo ten piedad.
Porque no hemos cooperado a la implantación del Reino de Dios favoreciendo la paz, la justicia y el perdón. Señor ten piedad.

Introducción a la palabra

Las tribus de Israel encuentran la posibilidad de optar por otros dioses, pero su respuesta es firme: “Nosotros serviremos al Señor: ¡es nuestro Dios!”.

El Salmo canta la suerte de contar con un Dios que escucha y atiende.

San Pablo eleva el matrimonio a su mayor rango al considerar dos tipos de relaciones en un mismo amor.

Concluimos el discurso del pan de vida con el testimonio de los apóstoles que tienen muy claro quién tiene palabras de Vida Eterna.

Sugerencias para la homilía

La Iglesia existe para evangelizar. Su vida se manifiesta en la actitud radical de servicio y de disponibilidad para dar testimonio de la comunión.

La Iglesia está llamada a salir de sí misma en un movimiento incesante hacia el mundo, en el anuncio, en la celebración y en el testimonio de amor.

Una Iglesia que no cumple con su misión deja de ser Iglesia de Jesús.

Cuando las comunidades cristianas viven la comunión, se convierten en escuela de misión para todos sus miembros: la misión “ad gentes” resuena sin obstáculos cuando la comunidad es “un solo corazón y una sola alma”.

La comunión eclesial que lleva a la misión nace de la Palabra contemplada y celebrada, de la celebración sacramental, de la expresión del amor a favor de los demás, de la relación interpersonal.

La fuerza evangelizadora de la comunión eclesial tiende a la construcción de toda la humanidad según la comunión de Dios Amor.

El anuncio del Reino y la llamada a la conversión y a la fe constituyen la acción misionera de la Iglesia.

El Reino de Dios es ante todo una persona que tiene el rostro y el nombre de Jesús de Nazaret.

La Iglesia contribuye a este itinerario de conversión al proyecto de Dios, con su testimonio y su actividad, como son el diálogo, la promoción humana, el compromiso por la justicia y la paz, la educación, el cuidado de los enfermos, la asistencia a los pobres y a los pequeños, salvaguardando siempre la prioridad de las realidades trascendentes y espirituales, que son premisas de la salvación escatológica.

María es modelo de la fe de la Iglesia, una fe vivencial y comprometida. La maternidad de María se actualiza por medio de la acción misionera de la Iglesia. La acción apostólica de la Iglesia tiene, pues, carácter mariano y materno.

Oración de los fieles

Por la Iglesia, para que ayude a las personas a descubrir el mensaje y la cercanía del Dios de Jesús. R. al S.

Por los cristianos, para que vivamos la entrega y disponibilidad a la misión “ad gentes”.R. al S.

Para que sepamos valorar la importancia de la animación misionera en la comunidad cristiana. R. al S.

Por el Congreso Nacional de Misiones, para que reafirme el seguimiento de Jesús desde la opción preferencial por los más pobres. R. al S.

Oración final

MARIA NOTICIA DEL EVANGELIO

María, tu fuiste enseguida a casa de tu prima Isabel
para llevarle la noticia de tu maternidad divina
y servirle en sus penurias y trabajos.

Tú llevaste a los novios de Canaán la alegría de un Hijo
que miraba al hombre más necesitado, cara a cara…

Haz ahora, Madre, que el mensaje que Tú llevaste a cuantos te rodearon
no se eclipse con engaños y promesas
de cuantas cosas no nos conducen a Él.

María, emisora de Dios para llevar el Evangelio,
protege y orienta a todos los que trabajan en la misión “ad gentes”.

 

"DIALOGO INTERRELIGIOSO"

DOMINGO 31 DE AGOSTO DE 2003
DOMINGO 22º DEL TIEMPO ORDINARIO

Entrada

La Iglesia siente la necesidad de compaginar el anuncio de Cristo y el diálogo con otras religiones especialmente en la misión “ad gentes”. EL Congreso Nacional de Misiones quiere tener este aspecto también en consideración, por lo que nos unimos en la plegaria en esta Eucaristía para que la Comunión nos disponga al siempre necesario diálogo con todos.

Acto penitencial

Por que en ocasiones nos encerramos en nuestros criterios sin escuchar a los demás. Señor, ten piedad.
Porque no siempre estamos en actitud dialogante como medio para el anuncio de la persona de Jesucristo y su mensaje. Cristo ten piedad.
Porque nos cuesta aceptar el camino del diálogo interreligioso cuando hemos experimentado la persecución religiosa. Señor, ten piedad.

Introducción a la palabra

Moisés recuerda al pueblo que ha de cumplir los mandamientos del Señor. Sin añadiduras ni supresiones.

El Salmo reafirma la verdadera actitud del hombre religioso que “procede honradamente y practica la justicia”.

La carta de Santiago nos invita a “llevar a la práctica la palabra” para vivir “la religión pura e intachable”.

De vuelta al evangelio de San Marcos nos encontramos con la denuncia de la actitud farisaica basada en el cumplimiento externo de tradiciones humanas, olvidando el auténtico mandamiento de Dios.

Sugerencias para la homilia

El diálogo interreligioso es uno de los elementos integrantes de la misión evangelizadora de la Iglesia.

El diálogo es una forma de asumir la pedagogía de Dios para con la humanidad.

Las otras religiones constituyen un desafío positivo para la Iglesia de hoy, la estimulan a profundizar la propia identidad y a testimoniar la integridad de la revelación.

El diálogo no es una forma más de realizar la misión. El cristiano a través del diálogo comparte con el hermano de otra religión su experiencia religiosa, a la vez que intenta compaginarlo con el amor y el respeto al otro, inseparables de toda actividad misionera que se haga con espíritu eclesial.

El diálogo se funda en la conciencia de la igual dignidad de todos los hombres.

Pero el diálogo interreligioso no puede sustituir al anuncio de Jesucristo. El deber misionero no nos impide entablar el diálogo con quienes estén íntimamente dispuestos a la escucha. La plenitud de la religión es Jesucristo.

Una adecuada formación sobre la existencia y naturaleza de las demás religiones se convierte en camino obligado para perfilar la propia identidad cristiana y llevar a cabo la propia responsabilidad misionera.

El diálogo interreligioso es el intercambio mutuo de creencias y experiencias religiosas, para conseguir una toma de conciencia concretada en respeto y aprecio.

Oración de los fieles

Al Dios dialogante en la Historia le pedimos que acoja nuestra oración:

Por la Iglesia, para que conociendo la diversidad religiosa y cultural busque cauces y medios de diálogo que hagan creíble la evangelización. Roguemos al Señor.

Por los cristianos, para que no nos quedemos encerrados en prácticas ni tradiciones que sólo respondían a otras épocas, sino que asumamos los retos que nos traen los nuevos tiempos. R/

Para que el Espíritu Santo haga posible el difícil diálogo interreligioso. R/

Por el Congreso Nacional de Misiones, para que sea un verdadero impulso misionero en todas las comunidades cristianas, desde la animación misionera de los responsables diocesanos. R/

Por esta comunidad, para que nos esforcemos en ser auténticos promotores de diálogo en nuestro pueblo. R/

Oración final

AMAR A TODOS

Señor, enséñanos a no amarnos solo a nosotros mismos,
a no amar solamente a nuestros amigos,
a no amar solo a aquellos que nos aman.

Enséñanos a pensar en los otros
y amar a quienes nadie ama.

Enséñanos a respetar a los demás como son
y valorar sus opiniones y creencias.
Que nunca exijamos de los demás pensar, ni actuar
como nosotros pensamos y actuamos.

Que seamos capaces de compartir nuestra fe con humildad,
con apertura de amor,
nunca con autoritarismo o imposición.

Que nuestra actitud sea de diálogo,
reconociendo el modo de ser de cada persona
y el respeto infinito que se merece.

 

RESPONSABLES DE LA MISIÓN

DOMINGO 7 DE SEPTIEMBRE DE 2003
DOMINGO 23º DEL TIEMPO ORDINARIO

Entrada

Al traer a nuestra celebración el contenido de este tema preparatorio al Congreso Nacional de Misiones podemos encontrar la respuesta a la razón de ser de este “VERANO MISIONERO” que ya no podrá limitarnos a considerar la misión como un apéndice de nuestra comunidad cristiana y la pastoral ordinaria, pues en la Iglesia todos somos responsables de LA MISIÓN. Que esta Eucaristía sea una celebración gozosa de nuestro compromiso misionero.

Acto penitencial

Porque aún no hemos descubierto que el Bautismo nos hace discípulos y testigos del evangelio. Señor ten piedad.
Porque nos cuesta entender y aceptar que la universalidad de la Iglesia se hace presente en la preocupación misionera de esta comunidad eclesial. Cristo ten piedad.
Porque no hemos promovido las vocaciones al sacerdocio, las vocaciones consagradas, ni las vocaciones específicas a la misión “ad gentes”.Señor ten piedad.

Introducción a la palabra

El profeta Isaías anuncia los tiempos mesiánicos como un reverdecer de la vida y como una recuperación total de nuestras limitaciones.

El Salmo entona un canto de alabanza por la liberación obrada por Dios.

La carta de Santiago rechaza toda discriminación en la reunión litúrgica.

La curación del sordomudo obrada por Jesús es todo un signo bautismal que nos recuerda el Effetá por el que somos invitados a escuchar y anunciar la Palabra de Dios.

Sugerencias para la homilia

Las primeras comunidades cristianas viven la misión como una tarea común aun reconociendo el servicio específico de los “enviados especiales”, como Pablo y Bernabé.

Todos los cristianos tenemos una vocación común a la santidad y a la misión: quien ha encontrado verdaderamente a Cristo no puede tenerlo sólo para sí, debe anunciarlo.

Una de la principales novedades de la “Redemptoris Missio” es la prioridad concedida a la responsabilidad misionera de las Iglesias locales: lograr que “toda la diócesis se haga misionera”.

Cada Iglesia local debe sentir su responsabilidad acerca de la suerte humana y cristiana de toda la humanidad.

La pobreza de medios y vocaciones no es obstáculo para que la diócesis sea misionera; es más será éste el medio más evangélico.

El ejercicio misionero de la Iglesia necesita del ejemplo del obispo como principio de unidad vital y evangelizadora que estimula la dimensión y responsabilidad misionera de cada persona e institución.

Los sacerdotes están especialmente llamados a asumir esta conciencia y responsabilidad del anuncio del Evangelio.

Los religiosos y religiosas tienen en su vida consagrada un medio privilegiado de evangelización eficaz: su testimonio silencioso de pobreza y de desprendimiento, de pureza y de transparencia, de abandono en la obediencia.

La peculiaridad de los laicos garantiza la inserción de los valores evangélicos en la sociedad: justicia, paz, libertad, caridad…

Las instituciones misioneras son el instrumento privilegiado para realizar la misión “ad gentes”. Su vocación “de por vida” contribuye de manera inestimable a la animación y formación misionera de las comunidades cristianas.

Oración de los fieles

Para que el mundo sea la casa común de todas las personas, construida desde la igualdad y el respeto. Roguemos al Señor.

Para que la Iglesia favorezca la unión y el perdón entre las personas y pueblos, en un mundo roto por las diferencias y los intereses particulares. R/

Por todos nosotros, para que animados por la Celebración de Congreso Nacional de Misiones nos abramos a la Palabra de Dios y la anunciemos dando frutos de verdad. R/

Para que esta comunidad tenga siempre un lugar preferente para los más necesitados. R/

Por las instituciones misioneras de la Iglesia, para que no dejen de animarnos y formarnos en la dimensión misionera de la iglesia. R/

Oración final

ORACIÓN DE LA ENTREGA

Padre mío, me abandono a Ti.
Haz de mí lo que quieras.
Lo que hagas de mí te lo agradezco,
Estoy dispuesto a todo, lo acepto todo.

Con tal que tu voluntad se haga en mí
Y en todas tus criaturas,
No deseo nada más, Dios mío.
Pongo mi vida en tus manos.
Te la doy, Dios mío,
Con todo el amor de mi corazón,
Porque te amo,
Porque para mí amarte es darme,
Entregarme en tus manos sin medida,
Con infinita confianza, porque Tú eres mi Padre.

Charles de FOUCAULD

 

IGLESIAS MISIONERAS

DOMINGO 14 DE SEPTIEMBRE DE 2003
DOMINGO 24º DEL TIEMPO ORDINARIO.
EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

Entrada

Con la Iglesia en España hemos estado preparándonos para la Celebración del Congreso Nacional de Misiones que dará inicio este jueves en Burgos. Al considerar en nuestra celebración el último de los temas preparatorios del Congreso podemos alegrarnos del camino recorrido a lo largo de este “Verano Misionero”, sintiendo que somos Iglesia Local Misionera. Que la Eucaristía de cada Domingo sea una invitación a vivir en clave misionera como bautizados conscientes de nuestra vocación cristiana.

Acto penitencial

Porque no siempre estamos convencidos que la animación y formación misionera son esenciales en la vida de la comunidad cristiana. Señor ten piedad.

Porque nos cuesta abrir horizontes que inserten la dimensión misionera en los proyectos de formación cristiana. Cristo ten piedad.

Por nuestra tacañería en la cooperación espiritual, personal y económica con las Iglesias más necesitadas. Señor ten piedad.

Introducción a la Palabra

Para Isaías, el Siervo de Dios está sometido a la prueba del sufrimiento, pero acepta la dimensión redentora de su dolor y hace con ello una ofrenda.

El salmo expresa la cercanía de Dios para librarnos del peligro y de la muerte eterna, caminando en su presencia estamos a salvo.

La fe y las obras es el tema de la carta de Santiago.

San Marcos recoge una de las preguntas claves de Jesús: ¿Quién decís que soy yo?... Cargar con la cruz es la actitud-respuesta para quien quiera seguirle.

Iglesias misioneras

La comunión eclesial comporta la apertura universal y el desarrollo de la misión “ad gentes”, porque la Iglesia por naturaleza es misionera y cada Iglesia particular ha de sentirse solidaria y en comunión con todas las Iglesias.

La animación misionera es un servicio cualificado para conseguir que las comunidades eclesiales incorporen a su ser y actividad pastoral lo que realmente está en la entraña de su naturaleza: la misión universal.

La preocupación misionera es, a menudo, intermitente. Se concreta en las grandes campañas, para languidecer el resto del año.

La animación misionera no debe ser un componente más de la actividad pastoral, sino una dimensión de toda ella.

La animación misionera debería considerarse como un ministerio eclesial de carácter estable y permanente en cada una de las comunidades cristianas, con una dimensión profética que hace posible que las comunidades tengan una mirada más allá de sus fronteras y de sus muros.

Los fines específicos de esta tarea:
*La información a la comunidad de la acción misionera de la Iglesia.
*La formación misionera como elemento esencial en cualquiera de los proyectos educativos cristianos.
*Promover explícitamente en el pueblo cristiano vocaciones misioneras.

La cooperación no es un simple acto de donación, sino la respuesta al reconocimiento de la corresponsabilidad entre las otras Iglesias y comunidades. Los medios que favorecen la cooperación son:
*La cooperación espiritual: -oración y sacrificio (enfermos misioneros).
*La cooperación personal: el anuncio requiere anunciadores.
*La cooperación económica: sólo si está iluminada e inspirada por la fe será una cooperación auténticamente eclesial.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Para que no falten voces que pregonen el nombre de Jesús. Roguemos al Señor.

Para que haya ojos de creyentes capaces de ver las necesidades de los hermanos. R/

Para que no falten en la Iglesia pies decididos a ir donde nadie quiere ir. R/

Para que haya corazones que ardan en la entrega a quienes pocos quieren entregarse. R/

Para que no nos falten vidas entregadas para que otros tengan vida. R/

Para que seamos generosos en nuestra cooperación espiritual, personal y económica con la misión “ad gentes”. R/

Para que los convocados a participar en el Congreso Nacional de Misiones sean capaces de transmitir en las diócesis esta experiencia de comunión con la Iglesia Universal. R/

Oración final

A MARÍA, “REINA DE LAS MISIONES”

Se lo confiamos en comunión con todos los santos,
y en especial con San Francisco Javier
y Santa Teresita del Niño Jesús,
patronos de las Misiones:

REFUERZA NUESTROS CORAZONES PARA QUE CONOZCAMOS Y ACEPTEMOS CON AGRADECIMIENTO Y DISPONIBILIDAD NUESTRA RESPONSABILIDAD MISIONERA CON MOTIVO DEL CONGRESO NACIONAL DE MISIONES.

Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

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